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	<title>Comments on: &#8230; is the Network of Alternative Resistance?</title>
	<link>http://whatinthehell.blogsome.com/2005/08/24/is-the-network-of-alternative-resistance/</link>
	<description>A working notebook</description>
	<pubDate>Tue, 15 Dec 2009 11:35:59 +0000</pubDate>
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		<title>by: Nate</title>
		<link>http://whatinthehell.blogsome.com/2005/08/24/is-the-network-of-alternative-resistance/#comment-1399</link>
		<pubDate>Wed, 18 Apr 2007 04:01:55 +0100</pubDate>
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					<description>Amauta 

http://members.fortunecity.es/ayni/15%20principios%20Amauta.htm

15 MOTIVOS PARA APOSTAR POR EL SOCIALISMO
(y reiniciar un diálogo pendiente)

Colectivo Amauta

1.- La vida merece ser vivida, y las condiciones en que discurre pueden ser mejoradas. (Esta es una &quot;creencia&quot; nuestra -y afortunadamente de la mayor parte de seres humanos- cuya &quot;verdad&quot; ninguna teoría podría demostrar. Si alguien sostuviera lo contrario, no habría manera de refutar su pesimismo, pues los hechos también le darían respaldo. En realidad, es fácil notar que los hechos darían sustento a cualquier postura -pesimista y nihilista, u optimista y afirmadora-. Se trata pues de una fe, de una apuesta vital, sin la cual todo nuestro discurso se quedaría sin fundamento. Viene a ser una suerte de &quot;axioma&quot; que sostiene las demás tesis y que hoy más que nunca debemos afirmar, pues apostar por la vida es cuestionar este orden que le es adverso) Por lo mismo, cabe deslindar con el cientificismo, notando que el socialismo no es una &quot;ciencia&quot;, ni tiene su fundamento último en la ciencia. Mariátegui tenía razón en ello: es más bien un mito([1]), y como tal supone otro tipo de &quot;sabiduría&quot;, vinculado a los fines de la existencia. Claro que un socialista puede hacer uso de la ciencia moderna -con la cautela que supone tratar con un soporte fundamental del poder-, pero también lo haría un liberal, un stalinista o un fascista, ya sabemos hasta qué grado de horror. Esto es posible porque las ciencias -o tecnociencias- no nos dicen nada en relación a cual debe ser el sentido de nuestra acción, su horizonte último ([2]). Sólo quien ignora eso puede seguir discutiendo sobre si su socialismo es &quot;científico&quot; o no, y excomulgando al que &quot;se desvía&quot; de lo que él cree que es la cientificidad)

2.- Las actuales condiciones de vida en el marco de domiminación capitalista promueven y agudizan dosis innecesarias de represión y sufrimiento. (Creemos que la superioridad del socialismo  consiste en que promueve  relaciones sociales que tienden a la  pacificación dela  existencia humana.  No es que pretendamos  instalarnos  un buen día en el paraíso, convertidos todos en &quot;nuevos hombres&quot; &quot;incorruptibles&quot; o &quot;bolches&quot; de acero -pretensión  inhumana  que conduce al totalitarismo-; si aquel mundo pudiera realizarse sería además  insoportablemente gris y  aburrido([3]). Reivindicamos al ser humano de carne y hueso, con sus  alturas  y  sus abismos. Como decía Marx: &quot;nada humano nos es ajeno&quot;.  Pero  nos parece terriblemente irracional  e innecesario el  grado de violencia en que discurre hoy  en  día la vida; que el incremento acelerado  de la productividad durante al menos  los dos últimos siglos, no haya traido consigo la liberación del trabajo como fuente  de goce ni el disfrute creador del tiempo libre, sino la intensificación del trabajo enajenante, la adicción al consumo estupidizante o la exclusión del acceso al empleo. No aceptamos que para mantener andando su maquinaria de poder, el capitalismo exija el sacrificio constante de nuestras vidas en el altar del productivismo y el consumo superfluo; que nuestras energías y la biósfera entera sean consumidas con voracidad por el moderno ídolo del capital, que existe a condición de crecer y crecer sin límites. Por ello, denunciamos este orden como incompatible con la pacificación de la existencia)

3.-Este orden de dominación es esencialmente contingente[4] pues se sustenta en condiciones históricas muy específicas y  transitorias. No es fatalmente necesario ni inevitable -pudo no  ser y puede dejar de ser-  y, por tanto, puede y debe ser cambiado ([5]).(Pues bien, sostenemos que no hay &quot;una&quot; dirección necesaria en que debió discurrir la historia.

Es decir,  mandamos al diablo aquella falsificación del pensamiento de Marx  que los burócratas comunistas denominaron &quot;materialismo histórico&quot;. Lo mandamos al diablo por contrarevolucionario; porque hasta nosotros llegael eco de voces enmudecidas, de aquellos  que &quot;perdieron&quot;  en el pasado batallas que sentimos nuestras, de aquellos que lucharon por mundos alternativos que &quot;pudieron ser&quot;; porque nosotros retomamos en  cada instante su lucha. Si aceptáramos que la historia tuvo que ser como fue, sería como volver a matar a nuestros muertos, justificando las victorias que condujeron al actual orden de dominación. Si es justo todo aquello que triunfa por el sólo hecho de haber triunfado, nada tendríamos que hacer, sino subirnos al carro de los vencedores o aspirar a instaurar nuestro propio orden de dominación. Nada de eso se condice con una apuesta libertaria. Ahora, cuando nos dicen que este orden de vida tuvo que imponerse &quot;necesariamente&quot; por ser el mejor, el más eficaz, etc, debemos denunciar juntamente con su caracter depredador, destructor de la vida y generador de colosales desechos materiales y espirituales -y por tanto ineficaz-, la falacia de su &quot;necesidad&quot;, su condición precaria, pues el supuesto fundamental que lo mantiene en pie: que es posible el crecimiento económico indefinido, es además de indeseable, insostenible. En el fondo, este orden es terriblemente débil como todo aquello que se sustenta en la violencia y la imposición, pues existe a condición de perpetuar la violencia y la agresividad)

4.- El capitalismo constituye un orden de dominación omnívoro que se sustenta en la disolución de los vínculos comunitarios -premi sa del individualismo que la caracteriza- el desarraigo cultural de los sujetos, y su conversión en seres desvalidos y dependientes, cargados de necesidades que satisfacer mediante la producción y consumo incesante de mercancías. (Ahora sabemos mejor que nunca cuanta capacidad tiene el capitalismo para devorar, absorver e integrar todo aquello que le es potencialmente contestatario. Y sabemos también cómo tiende a aplastar y destruir aquello que no puede integrar en su lógica de vida -aunque por nuestra parte hayamos prestado tan escasa atención a aquellas culturas y comunidades de vida que por no &quot;encajar&quot; en la lógica del capital, por ser impermeables a ella, se hallan hoy arrinconadas y acorraladas ante nuestra vista ciega, impasible o complaciente de intelectuales &quot;occidentalizados&quot;-. Hoy no podemos mantener el  entusiasmo crédulo e ingenuo ante el avance del capitalismo como si fuera condición necesaria de la liberación y de modos superiores de vida. No hay ninguna razón para tal creencia que mantuvo atrapada a buena parte de las izquierdas, cegadas por la fe en el &quot;progreso&quot;. Ahora conocemos mejor su potencial destructivo, su tendencia a arrasar con toda forma de vida y toda cultura y vínculo social que no sea funcional al imperio absoluto de la mercancía. Ahora sabemos también que la oposición civilización-barbarie que colocaba a nuestros pueblos en condición disminuida, era un eficaz mecanismo de dominación, haciéndonos sentir avergonzados de nuestra condición y esclavos de los sueños de otros, cuyos modelos de vida asumimos acríticamente. Hoy está claro que resistir al capitalismo supone afirmar el derecho de las culturas alternativas a la existencia; que con cada cultura que muere desaparece todo un universo -modos irrepetibles de pensar, sentir y actuar que forman parte de la riqueza de formas de vida que la humanidad ha ido ensayando, y que es necesario preservar como parte de nuestra herencia común)

5.- En otras formas de vida prima el cultivo de la diversidad ([6]),  el capitalismo en cambio, exige la homogenización de aquello que originaria mente es cualitativamente diverso. En él todo tiende a ser estrictamente cuantificable. Esa es la condición de su racionalidad: todo debe ser homogéneamente calculable planificable, manipulable, dominable. Por ello lo conviert todo en mercancía como la marca de su imperio.(En el mundo de la vidano hay dos seres, ni dos situaciones idénticas.  Todo es diverso. La vida se perpetúa a condición de diversificarse. Es la rigidez de la muerte la que nos  igua la a todos. El orden capitalista es contrario a la  diferencia irreductible de cada cosa y cada quien, nos  trata y trata al mundo como si sólo estuviéramos compu-  estos de elementos iguales. Hace violencia a la realidad  para someterla a su cálculo, pues sólo se puede calcular  aquello que previamente fue reducido a su dimensión estrictamente cuantitativa, a pura cantidad, a &quot;valor de cambio&quot;,  perdiendo las cualidades esenciales -su especí fico &quot;valor de uso&quot;- que lo hacen incomparable y valioso en sí mismo. El capitalismo se sostiene pues en una gran falsificación de la realidad, en una violencia contínua contra ella. Esa es la fuerza que lo sostiene, pero allí radica también su mayor debilidad. El llamado &quot;socialismo real&quot; perdió la contienda porque reprodujo esa lógica (.[7])

6.- El capitalismo absolutiza la búsqueda de ganancia -plusvalía- sobre la base de la creencia injustificable de que es factible y deseable una acumulación incesante del capital y el crecimiento infinito de la productividad y el consumo ([8]). Ello expresa una condición fundamental del capitalismo: Se sustenta en el culto del poder, entendido como &quot;dominio&quot; tanto de la naturaleza como del hombre, que se pretende ensanchar al infinito. Sin embargo, cuando el poder se convierte en un fin en sí mismo, termina desplegando una lógica &quot;autónoma&quot; que escapa al control de quienes desataron su potencial; somete y gobierna la vida de los hombres. (Aunque en la economía -de modo absolutamente falaz- pondere las virtudes de la &quot;mano oculta&quot; del mercado, el &quot;dejar hacer, dejar pasar&quot; y el &quot;libre&quot; juego de la oferta y la demanda, en realidad el capitalismo se sustenta en la creencia  de  que es posible  &quot;controlar&quot; las fuentes de la riqueza  -la naturaleza y el  hombre-  mediante el cálculo racional. Creencia que hoy ha sido hecha trizas por la propia ciencia que en sus inicios estuvo animada por tal  pretensión  y hoy reconoce  los límites de la previsibilidad y el cálculo, el juego del azar y la probabilidad. Hoy sabemos que el acceso al poder entendido como capacidad  de dominio, conduce a la pérdida de autonomía; sabemos que, en el fondo, es una ilusión; que si soltamos las ataduras del poder-dominación nos ocurrirá lo que a Pandora:escapará inevitablemente a nuestro control y terminará envolviéndonos; que si rendimos culto al poder terminaremos siendo esclavos de su lógica. Hoy sabemos que lo que hay que controlar es al poder mismo, para evitar su conversión en dominio. Nosotros no podemos reproducir igual o mayor obsesión por el poder-dominación. El &quot;poder solidario&quot; que buscamos construir es en realidad un modo de desmontar el poder centralizado, de socializarlo, de devolverlo a su fuente que radica en el trabajo humano y los lazos sociales, evitando con ello que se sitúe otra vez por encima nuestro, decidiendo el curso de nuestra vida y nuestra muerte. Por ello rechazamos también aquel fatuo dogma que supone que &quot;salvo el poder todo es ilusión&quot;.)

7.- El actual modelo de vida dominante es intrínsecamente excluyente, pues mientras las expectativas de consumo según el modelo de los &quot;ricos y famosos&quot; prácticamente se han universalizado, su materialización para todos es imposible en un mundo con recursos agotables y equilibrio biótico absolutamente precario.(El capitalismo ha obtenido una victoria estratégica en el terreno de los imaginarios y sentidos de vida, en el cual ha centrado una ofensiva feroz. Hoy en día casi no hay lugar en el mundo donde la gente no aspire a vivir como en la vitrina hollywoodense de Beverly Hills. El lujo, el despilfarro, los rostros y cuerpos eternamente juveniles en un mundo acéptico, se conjugan con la promesa del poder-dominación exhibido por depredadores que  liquidan sonrientes cuanto les sale al paso. En la cabaña más lejana, una pantalla de TV se encarga de capturar nuestros sueños. La inmensa mayoría se mueve hoy, narcotizada, tras aquella ilusión que jamás podrá realizarse: se trata de un mundo falaz. Pero aún si tal mundo existiera, su acceso tendría que estar severamente restringido -como en realidad lo está- para muy pocos: los elegidos, ídolos y fetiches que deberán continuar con aquella farza -sucedáneo de la felicidad-, para mantener andando el orden. La inmensa mayoria de seres humanos jamás tendrá acceso a un ritmo de consumo que, de universalizarse, traería consigo el definitivo colapso ecológico)

8.- Además de la contradicción que enfrenta a ricos y pobres y -en un marco mayor- al hombre y su &quot;cuerpo genérico&quot; (la naturaleza), el orden actual despliega otras tensiones irresolubles a su interior. Tal es el caso del desface entre el potencial creciente del trabajo y el caracter excluyente de la automatización. (La lógica de la exclusión se sustenta en una amenaza presente ante nuestra vista, y peor aún que la explotación: el que la mayor parte del género humano ni siquiera halle ya posibilidad de ser explotada, porque nuestro trabajo y nuestros recursos materiales estan dejando de ser imprescindibles para quienes controlan la ciencia y la tecnología). Precisamente, nuestra opción por un orden civilizatorio alternativo se sustenta en la convicción de que las tensiones que el capitalismo despliega, son síntoma de que contiene un potencial, tanto creativo como destructivo, de una magnitud desconocida en la historia previa, y que mientras su potencial creativo y liberador se halla más y más reprimido y pervertido, sus factores destructivos experimentan un acelerado aumento.(A estas alturas se impone un extremo cuidado con los resultados de nuestra acción sobre las futuras generaciones,  de cuyo destino somos responsables. No hay manera de calcular a largo plazo, ni siquiera a mediano plazo, los efectos de nuestra acción hoy potenciada por la tecnociencia, por tanto, ya no esposible &quot;dejar hacer, dejar pasar&quot; la acción irresponsable del capital.  En tal sentido, nuestra convicción en torno a la necesidad de un cambio profundo en las condiciones de vida, no se basa en un arbitrario acto de fé o en la voluntad ciega. Se sustenta en la plena conciencia de que el capitalismo contemporáneo contiene un enorme potencial, sin parangón en la historia, y que si no se actúa para liberar el potencial creativo que contiene, cosa que implica cambiar la esencia misma de este sistema, recobrando nuestra autonomía y control sobre el poder, su destructividad irá en aumento)

9.- Vivimos en un período de transición y cambio, de consecuencias imprevisibles ([9]). Paradójicamente, cuando algunas voces interesadas hablan del final de la historia, de su estabilización plena; cuando se impone un pasajero -e inducido- estado de ánimo proclive a los valores del &quot;orden&quot; y la estabilidad; se acumulan indicios abrumadores e incontrovertibles del agotamiento del modelo de vida que ha predominado a lo largo de los tiempos modernos; lo cual legitima la tarea de explorar los posibles horizontes de una civilización alternativa mediante el ejercicio renovado de la sensibilidad, el pensamiento y la acción libertaria. (Basta notar que la población mundial ya sobrepasa los 6,000,000,000 de seres habitantes que de continuar las actuales tendencias, en pocas décadas ese número será duplicado y aún triplicado. Que en todos los años que nuestra especie tenía sobre la tierra hasta este siglo, ni de lejos se alcanzaba esa cifra aún sumando a todos los individuos que hayan existido en el planeta. Que sólo en este siglo el número de seres humanos se ha cuadruplicado... Cuando los cimientos del modo de vida capitalista moderno fueron diseñados hace pocos siglos, nadie podía haber previsto estos u otros hechos de similar carácter terminal; baste mencionar otros dos ejemplos: el agotamiento del agua o aún del aire -ya se sostiene que las guerras del futuro próximo serán por el control de estos recursos vitales-, o la alteración de la biósfera entera por parte del hombre -nadie con un mínimo de honestidad e información podría afirmar a estas alturas que los desórdenes climáticos son ajenos a la acción irresponsable de hombres premunidos de la colosal potencia que les otorga la tecnociencia..

Cuando en el siglo pasado alguna gente -muy poca- como el socialista Fourier o John S Mill proponían considerar los límites del crecimiento económico, casi nadie -entre ellos los socialistas marxistas- prestaron atención a ello, embriagados como estaban por el vértigo del &quot;progreso&quot;.  Hoy es imprescindible considerar aquello; más aún si nos reclamamos socialistas,  sujetos  críticos del orden actual .La  &quot;vuelta al  pasado&quot; no es posible, a no ser por una catástrofe indeseable. Pero tampoco es posible y en todo caso es moralmente perverso mantener  la lógica del &quot;dejar hacer, dejar pasar&quot;  que  propugna  el gran  capital.  Tenemos pues en  frente un reto a la imaginación, la razón, la voluntad, y a nuestra capacidad de propiciar elementos y espacios de concertación social para una acción favorable a un cambio decisivo en la historia de la humanidad. Esta certeza bastaría para justificar una apuesta  como la  nuestra.)

10.- Nuestra opción por un orden civilizatorio alternativo se sustenta en una doble convicción: ni habitamos el mejor de los mundos posibles, ni hay nada que garantice que vamos necesariamente hacia un mundo mejor. No siempre las contradicciones que un orden social contiene estallan por sí mismas, y si lo hacen bien podrían arrasar con su estallido las posibilidades de una vida mejor.(Nuestra opción por el cambio tampoco pretende tener un fundamento axiomático-deductivo de tipo cientificista, como el que postulaba el marxismo-leninismo, para el cual el socialismo advendría como resultado de las leyes inexorables de la historia. Nada tiene que ver con aquel viejo vicio que ahora han adoptado y radicalizado los fundamentalistas neoliberales, consistente en la creencia irresponsable de que se tienen las claves de la historia -las leyes del mercado o de la dialéctica, poco importa, pues da lo mismo-; que ella está de nuestra parte; y que triunfaremos al fin y al cabo ineluctablemente. Consideramos preciso tomar distancia de esta creencia que ha servido de base teórica para los &quot;iluminados&quot; de todo tipo, que pretendían ser los &quot;oráculos&quot; de las leyes de la Historia, a cuyo dictámen debían subordinarse las ignorantes &quot;masas&quot;.  Nuestra opción por el socialismo es precisamente eso: una opción, líbremente tomada, como un modo de afirmar nuestra condición de hombres libres, capaces de comprometer nuestras vidas en una apuesta libertaria, porque así justificamos el privilegio de vivir, no porque haya nada que nos asegure de antemano el éxito)

11- Reivindicamos el socialismo porque rechaza la neutralidad política -y ética- en una sociedad dividida en clases, denuncia el orden de dominación que esta actitud sustenta, y asume una neta  opción por los oprimidos. Ser socialista es tomar partido por los &quot;humillados y ofendidos&quot; como un modo de tomar partido por la vida. No sólo porque no aceptamos aquella condición de existencia, sino porque los oprimidos son portadores del mayor potencial de negatividad -potencial liberador- en relación al orden vigente, potencial directamente proporcional a su grado de organización y conciencia. (Concebimos el socialismo como desarrollo conciente y autónomo del potencial libertario de los oprimidos [10], asumiendo:

1) Que el poder solidario surge de la capacidad de actuar concertadamente, pues la acción concertada es fuente de poder.

2) Que el número de los oprimidos se traduce en poder solidario sólo cuando estos coordinan entre sí, actúan concertadamente y rechazan la lógica del poder-dominación que tiende al centralismo; de otro modo, por mas &quot;radical&quot; que sea nuestra acción sólo volverá a reinstaurar la lógica de la dominación.

3) Que el poder se sustenta y reproduce en todas las esferas y niveles de la acción, tanto individual como colectiva.

4) Que las relaciones horizontales socializan y multipli- can el poder solidario.

5) Que la autonomía -autodecisión- consolida el poder solidario)

12- Reivindicamos el socialismo en tanto constituye una opción por la democratización radical de las relaciones sociales, desde abajo -desde el potencial liberador de los oprimidos- y en todo terreno. (Afirmamos que el socialismo nada tiene que ver con la &quot;dictadura&quot; como forma de gobierno. Los socialistas buscamos profundizar la democracia, convencidos de que la democracia burguesa no puede ir más allá de ciertos límites: aquellos que impone la mantención de un orden basado en la dominación. Radicalizar la democracia supone hoy construir mecanismos efectivos de participación y control ciudadano en todas las esferas de la actividad pública: desde la asignación y uso de recursos, hasta el acceso a las fuentes y mecanismos de información; y ello parece exigir la descentralización de las decisiones y el fortalecimiento de las pequeñas y medianas comunidades, comunicándolas mediante redes de apoyo solidario[11])

13- Reivindicamos el socialismo en tanto constituye una praxis que se sustenta en la construcción cotidiana, desde ahora y en todos los terrenos de nuestra actividad de nuevos &quot;sentidos de vida&quot; tendientes a la &quot;pacificación&quot; de la existencia, el respeto por los  demás y el pleno ejercicio de las capacidades creativas de los hombres y el conjunto de la naturaleza. Que el trabajo se libere de la &quot;economía&quot;, para ser fuente de satisfacción y creatividad ([12]). (El socialismo supone el despliegue de una contracultura de liberación: de nuevos &quot;sentidos de vida&quot;, de una nueva sensibilidad, de nuevas prácticas. Supone el respeto y cultivo de las diferencias que enriquecen la vida; la defensa de la vida y el desarrollo de su calidad y diversidad; la conversión del trabajo en una fuente de goce, creatividad y autorrealización; la reconciliación con la naturaleza; el desarrollo de formas de convivencia basadas en la libertad y la autodeterminación.[13])

14- El socialismo supone desarrollar una praxis de resistencia contínua, en todas las esferas de la vida, al imperio de la economía; de la tecnociencia y la unilateralidad racionalizante que tiende a convertirlo todo -a los demás seres humanos y la naturaleza- en objeto de cálculo, manipulación y control; al imaginario de vida alienante y cosificante que otorga mayor valor al &quot;tener&quot; que al &quot;ser&quot;; a la represión del goce y la libertad creadora; a la agresividad en aumento, etc. Reconociendo que lo que falla es algo más que la mera política o los mecanismos de la economía: que falla toda una cultura (es decir un modo de situarnos ante el mundo: los otros y las cosas) que compartimos, y que debemos desmontar, reconociendo nuestra cuota de responsabilidad en su reproducción cotidiana.(Se trata de superar una visión maniquea y  autocomplaciente que nos exime de toda responsabilidad  frente a la crisis global de hoy en día, atribuyéndosela íntegramente a  los  grupos  capitalistas transnacionales. Basta recordar que en nombre del socialismo, rusos, chinos, albaneses o rumanos depredaron tanto  o  más la naturaleza que sus  competidores occidentales, o que elevaron el autoritarismo a enésima potencia. Por ello  debemos  partir de reconocer  que  lo que falla es toda una cultura que compartimos, asumiendo  nuestra cuota de responsabilidad, y actuando en consonancia con ello. Esta es, además, la única conducta política y éticamente madura[14])

15- En nuestra opción por el socialismo revaloramos una vasta tradición libertaria y de sentidos alternativos de vida: desde aquellas contenidas en la gran corriente de la tradición libertario-humanista de Occidente, en las vertientes libertarias modernas (liberalismos, socialismos, anarquismos, y corrientes contra- culturales diversas), hasta las que portan consigo las tradiciones culturales alternativas al mundo occidental, como es el caso particular de nuestra racionalidad andina o amazónica, en las que, por ejemplo, cabe resaltar el cultivo de la diversidad, el respeto por la naturaleza como sujeto, el sentido del trabajo como celebración -fiesta, juego-, el sentido comunitario de vida, la práctica de la reciprocidad, o el sentido de lo sagrado como una dimensión inmanente a la totalidad de lo existente. Estos aspectos se hallan ausentes en el modo de vida capitalista hoy dominante y le son radicalmente opuestos.

(Una breve aclaración en relación a lo último: Si hay algo que caracteriza al modo de vida moderno -funcional al capitalismo- es la &quot;desacralización&quot; del mundo y la vida. Todo en él es reducido al frío cálculo mercantil; todo es materia de compra y venta, aún el honor, la inteligencia o la belleza[15].  Ello contrasta con la actitud de las culturas supuestamente &quot;bárbaras&quot;, vinculadas a la tierra, que han mostrado   siempre un gran respeto por la naturaleza - venerada como fuente de vida- y un cuidado y cultivo de la vida a partir de una sensibilidad para lo &quot;sagrado&quot; -concebido como inmanente al mundo- que habita en cada ser y da pleno sentido a cada acto...Aquí hay que recordar otra vez lo afirmado al principio: que no hay manera de &quot;justificar&quot; racionalmente el valor y el sentido de la vida; toda la filosofía y ciencia modernas son un gran fracaso al respecto. Al parecer, si no suponemos que la vida es valiosa en sí misma, ésta no tiene ningún sentido y, con ello, no tendría ningún sentido nuestra apuesta. Si eso y sólo eso -que ya es una enormidad- significa asumir el mundo y la vida como &quot;sagrados&quot;, podríamos reivindicar el sentido de lo sagrado y ser ateos, sin ninguna incongruencia en ello; no tendríamos por qué identificar esta reivindicación con ninguna confesión religiosa en particular, ni mucho menos con los fundamentalismos de matriz judeo-cristiana-islámica, que han incubado la intolerancia y el desdén por el mundo y lo corporal, concibiéndolo como bajo, pecaminoso y carente  de valor en sí mismo.  Es más: en relación a esta matriz en  general, y en particular  a  su vertiente  cristiana, habría  que  notar  su responsabilidad  en la desacralización y cosificación  del  mundo   -cosa que no  ocurrió  en  otras  culturas-, al haber hipostasiado  lo sagrado  -situándolo fuera del mundo-  en un Dios absolutamente  trascendente,  sin cuya voluntad  arbitraria  ni  siquiera habría existido mundo alguno, con lo cual éste pasó a ser considerado ontológicamente contingente -carente de necesidad y sentido propio-, y encomendado al dominio del hombre &quot;imagen y semejanza de Dios&quot;. El proceso de &quot;desacralización&quot; provocado por esa tradición ha traído consigo el &quot;desencantamiento&quot; del mundo y la vida, su banalización, su cosificación, su conversión en una masa manipulable, carente de propósito o valor intrínseco. Este &quot;desencantamiento&quot; ha sido y es la condición necesaria para la dominación impune y la instrumentalización sin límites de todo lo existente, que ha conducido a la anomia, el descreimiento y el nihilismo que caracteriza la vida contemporánea. En ese sentido es que resulta pertinente discutir sobre la importancia de un &quot;reencantamiento&quot; del mundo y la vida -que pasaría por recobrar el sentido de su carácter sagrado-, como una condición para construir modos de vida alternativos, como un soporte de gran potencia para resistir la dominación capitalista, cuyo poder, ya lo señalamos, es en gran parte ilusorio, en tanto está contenido por un gran vacío: aquel que tiene que ver con la cuestión central del sentido de la vida y su valor... El capitalismo nada tiene que decir al respecto. ¿Por qué no atender voces alternativas que -despreciadas, cercadas y acorraladas- aún se expresan entre nosotros?)

 

 

[1] Cfr. J. C. Mariátegui, en los primeros artículos de Alma Matinal.

[2] Convendría hacer un breve paréntesis (puedes obviarlo!) para aclarar que aquí está en cuestión el decisivo problema del &quot;sentido&quot;, es decir de aquello que da significado y justificación al mundo y la vida. Por nuestra parte asumimos el juicio mariateguiano de que el hombre es un &quot;animal metafísico&quot; que necesita un &quot;horizonte de sentido&quot; que dé cuenta de su acción o de aquello que le acontece. Por ejemplo, cuando un padre, atribulado por la repentina muerte de su único hijo a causa de una enfermedad cancerosa, se pregunta en voz alta ¿por qué?, no tendría el menor sentido que un médico o biólogo pedante o despistado se acercara y pretendiera absolver &quot;científicamente&quot; aquella pregunta describiendo en detalle el proceso de reproducción anómala de las células. De hecho se acercaría más a la cuestión -o al menos respondería a la necesidad de aquella persona- quien intentara consolar diciendo &quot;Dios sabrá por qué lo hizo&quot; o &quot;Todos estamos sólo de paso&quot;. En esta perspectiva, la cuestión del &quot;sentido&quot; tiene que ver con los fines, con los propósitos de la existencia. Podemos saber cómo producir la fisión nuclear o cómo clonar seres humanos -hasta allí llegan las ciencias-; en relación a qué hacemos con eso, las ciencias no tienen nada que decir; se requiere allí de otro tipo de sabiduría. La cultura moderna -funcional al capitalismo- redujo la ciencia a los marcos de la razón, entendida como &quot;una cierta capacidad de cálculo&quot;; pero sólo podemos &quot;calcular&quot; en función a metas, fines y propósitos, los cuales son independientes de todo cálculo. Por ejemplo: Si la pregunta es ¿cual es el sentido -es decir la meta- de mi vida? la mayoría de personas en el mundo capitalista parecen responder consciente o inconscientemente: acumular poder!(sobre personas y cosas); pues bien, esa meta no se desprende de ningún cálculo racional; no la puso la razón, sino la voluntad!.. sólo después de que la voluntad -propia, ajena o enajenada- escogió su meta, intervendría la razón (que ya lo dijimos, es definida como &quot;capacidad de cálculo&quot;) para aconsejar cuales serían los &quot;medios&quot; más convenientes o eficaces para alcanzar tal propósito. Por tanto, aquella &quot;razón&quot; es meramente &quot;instrumental&quot;; en ella se basa la ciencia moderna; por eso no tiene nada que decir en relación a qué hacer con nuestra vida individual o colectiva. Esta es una cuestión ética (o política, que es lo mismo), remite a las bases morales y ontológicas que sustentan este o cualquier otro orden de vida.

[3] La creencia en que los hombres pueden ser transformados por completo lleva directamente a la lógica totalitaria de la ingeniería social o la eugenesia, en la que ciertos sujetos situados más allá del bien y del mal, deciden crear seres absolutamente condicionados. Lejos de ello, debemos reivindicar la totalidad de las dimensiones humanas, aún aquellas que nos son &quot;oscuras&quot;. Sólo teniendo conciencia de nuestros abismos interiores podremos reconciliarnos con ellos y construir un mundo realmente humano.

[4] Es &quot;necesario&quot; aquello que no puede ser de otro modo, como la ley de la caída libre de los cuerpos o el que un triángulo tenga tres lados. Es &quot;contingente&quot; todo aquello que es así pero igual podría ser de otro modo, como el color de esta mesa, el tamaño de mi casa o el precio del pan.

[5] Que el dominio global del orden social hoy imperante -y la civilización que la sustenta- no es inevitable ni del todo necesaria; que puede y debe ser cambiado es la mayor afirmación que cabe hacer en estos tiempos de incertidumbre y descreimiento; y debe ser el punto de partida para refundar la política, pues fija un horizonte amplio y radical donde el problema del poder se sitúa mas allá del plano meramente político, económico o técnico, apuntando a sus mismas bases morales al poner en cuestión sus metas globales, el &quot;sentido de la vida&quot; que legitima el orden hoy dominante.

[6] Por ejemplo en las culturas andinas o amazónicas el cultivo y crianza de formas de vida tiende a su diversificación. No hay dos comunidades con usos, costumbres o lenguaje exactamente iguales. No existe la idea de que hayan especies &quot;mejoradas&quot; y otras &quot;desechables&quot; que deben ser sustituídas hasta desaparecer. Cada una tiene su propio valor. Se trata, por ello, de uno de los espacios de mayor &quot;crianza&quot; de la vida por parte del hombre, que registra la historia, y contiene un gran potencial como referente colectivo para forjar desde esta parte del mundo el imaginario de una sociedad alternativa que promueva el respeto y cultivo de la vida. (Cfr. nuestros Amautas J. C. Mariátegui, J. M. Arguedas, Alberto Flores Galindo, etc.)

[7] Si el socialismo es una apuesta por la vida, debe promover su diversificación. Así es como opera la vida. Debemos desechar, por tanto, la idea de que en el socialismo se trata de &quot;igualar&quot; a la gente. ¿No es mejor aspirar a encontrar en el prójimo a la vez un semejante -que no es lo mismo que &quot;igual&quot;- y alguien cuya absoluta diferencia reconocemos, promovemos y respetamos? Que ello requiera reglas de juego comunes y una institucionalidad igualitaria, pertenece a otro ámbito de discusión: el de la formalidad. Nos referimos aquí a los sujetos. Si de &quot;igualarnos&quot; como sujetos se tratara, el capitalismo resultaría ser el sistema más eficaz, pues el neoliberalismo ha avanzado terriblemente en uniformizar a los seres humanos -ahogando toda identidad alternativa-, en el único terreno en que cabe hacerlo: el de las formas vacías. Un Shoping Center -aquel templo del neoliberalismo- es igual, como iguales son sus devotos, en Manhattan, Yakarta, Tokio, Kinshasa, o Miraflores. Debemos pues insistir en que de lo que se trata no es de procesar nuestras diferencias en busca de una identidad, sino de desarrollar creativamente nuestras diferencias en un marco de tolerancia y respeto mutuo, y eso vale tanto para nosotros como para el mundo que aspiramos construir.

[8] En tales condiciones el trabajo muerto, coagulado -bajo la forma de capital-, crece a expensas del trabajo vivo -de los trabajadores- incrementando de contínuo su dominación. Los hombres son dominados por sus creaciones -el capital, el Estado, etc-.

[9] Este es uno de esos curiosos momentos de la historia que debieran recordar la calma que precede al temporal. Como en la inmejorable metáfora de Marx, el &quot;viejo topo de la historia&quot; se oculta ante nuestra vista, discurre por cauces subterráneos -ajenos al bullicio de mercado de los que hoy acaparan la atención- y puede emerger repentinamente trastocando la superficie de los hechos.

[10] Cuestión previa que alguna vez deberá ser inutil señalar: El socialismo -como el liberalismo, el cristianismo o cualquier otra gran corriente civilizatoria- no es homogéneo... felizmente! sería terriblemente pobre si así fuera. Aunque así lo quisieron aquellos que, empezaron identificando socialismo con marxismo, dejando de lado y condenando todo lo demás -anarquismo, mutualismo, populismo, etc-; luego redujeron el marxismo a marxismo-leninismo, desechando la riqueza mayor de la tradición marxista -socialdemocracia, espartaquismo, consejismo, trotskismo, eurocomunismo, etc-; después instituyeron el culto al marxismo-leninismo-maoismo(sic) y sucesivas &quot;ortodoxias&quot;, cada cual más delirante. El colapso de la izquierda en el Perú tuvo mucho que ver con aquel sectarismo fanático que no debe reproducirse más. Lo único que no podemos tolerar entre nosotros es la intolerancia. El socialismo contiene una rica y heterogénea tradición de pensamiento y acción que nos corresponde reconocer, rescatar y asimilar.

[11] Desde esta manera de concebir el ejercicio alternativo del poder, nos corresponde organizarnos con vistas a:

  -Romper el sentimiento de impotencia, materializando el poder solidario a pequeña escala y propiciando su multiplicación. Aquello supone ser concientes de cada logro y dificultad (valorar nuestro poder).

  -Reconocernos en todo momento como parte de una vasta corriente contracultural a escala planetaria, de gran potencial y envergadura.

  -Impulsar corrientes de opinión crítica a todo nivel. Ser socialista supone reivindicar el derecho al acceso a las fuentes de la información y a intervenir en su manejo. La importancia estratégica de ese reclamo es evidente en un mundo en el que la clave del poder se desplaza en esa dirección.

  -Ejercer presión constante sobre el Estado y el mercado.

  -Actuar desde diferentes ámbitos, aceptando y promoviendo las diferencias que fortalecen el poder solidario.

  -Construir múltiples referentes (experiencias exitosas), destacando el potencial creativo de la solidaridad, y el valor de la confianza.

  -Crear redes de comunicación y apoyo solidario (grupos de apoyo técnico) para socializar saberes (ciencias, técnicas) y experiencias alternativas, dialogar de continuo y resistir en conjunto.

  -Desarrollar redes de &quot;economía&quot; solidaria -de producción, distribución y consumo- alternativa.

  -Desarrollar redes de autogestión y autogobierno, &quot;achicando&quot; el espacio de lo estatal.

  -Reflexionar de continuo sobre cada logro y dificultad.

  En suma, se trata de recuperar el protagonismo y la decisión sobre nuestro destino, hoy en manos de una minoría.  

[12] Con ello recogemos toda la tradición libertaria y contracultural que combate al capitalismo por su esencia alienante, y señalamos a la economía como su expresión sistémica fundamental, pues ella se presenta como algo que está fuera de discusión, como si sus &quot;leyes&quot; -que gobiernan el destino de los hombres- fueran impersonales, &quot;naturales&quot; y de necesario cumplimiento, y toda oposición a ellas fuera insensata. Decimos que no es así y que los hombres pueden y deben recobrar un rol activo en la determinación de sus propias vidas.

[13] Reivindicamos la libertad -quitándole esa bandera al falaz discurso neoliberal- y la autodeterminación, asumiendo que la liberación de los indivíduos y los pueblos sólo podrá ser obra de ellos mismos, y rechazando de paso todo rezago de la idea del &quot;Partido Guia&quot;, así como la idea mecanicista de que el cambio de las mentalidades se hará &quot;a largo plazo&quot;, después del cambio de la &quot;base material&quot; de la sociedad. La idea de la autodeterminación tiene además otra virtud: nos permite recobrar el sentido de responsabilidad frente a nuestro destino individual y colectivo, y es por tanto un valor estratégico a cultivar.

[14] En cuanto al rol de la racionalidad instrumental como mecanismo de alienación y dominación, habría que empezar por desmitificar la ciencia y la tecnología, cuya sola mención parece bastar para que cualquier cosa pase por legítima, inevitable y fuera de toda discusión o elección. No hablamos del cientificismo, que como caricatura de la ciencia tiene todos sus defectos y ninguna de sus virtudes. Nos referimos a la ciencia misma, a la que no conviene fetichizar, como ocurría con el marxismo-leninismo, que presumía de su &quot;cientificidad&quot;. Frecuentemente hablamos de ciencia o cultura en singular, como si tal cosa existiera; quien así se expresa está por lo general pensando en &quot;la&quot; ciencia o en &quot;la&quot; cultura occidental y moderna, cuya verdadera naturaleza debemos examinar críticamente -sólo así podremos hacer uso cabal de ella o coadyuvar a su trasmutación en sentido lúdico-, pues siendo un elemento clave de esta civilización, lo menos que podemos hacer es preguntarnos si no conlleva también un proyecto de dominación tendiente a expropiar la riqueza cognoscitiva de los hombres reales, negándoles el derecho político a elegir entre diversos tipos de conocimiento. Reivindicar ese derecho es hoy más que nunca, y sobre todo para pueblos de culturas alternativas aplastadas como el nuestro, una cuestión fundamental. No es el momento de fundamentar que hay detrás de esto, sólo tomemos un ejemplo: nuestros padres sabían hacer sus casas, curarse, criar y educar a sus hijos, divertirse, etc, ellos mismos - eso es pues la autonomía!-, preguntémonos ¿cuantos de entre nosotros sabemos hacer hoy algo de eso? Hemos caído bajo el imperio del &quot;especialista&quot; para curarnos, criar y educar nuestros hijos, o aún para divertirnos,... en tal sentido ¿somos más autónomos o se ha profundizado nuestra dependencia? ¿y la dominación no exige acaso volvernos seres dependientes? ¿y qué papel han tenido la ciencia y la técnica en todo esto? ¿Es sensato esperar que la ciencia y la técnica que estan en la base de los problemas que afronta la humanidad hoy en día -crisis ecológica, deshumanización, uniformización, pérdida del sentido de la vida, etc- vayan a resolver los problemas que ellas mismas han contribuido a crear? Como señalamos al principio, el asunto va más allá; nos remite a la política, terreno en que se gestan los objetivos fundamentales de la vida colectiva; y conviene no perder de vista que en los actuales marcos políticos -y éticos- la razón y sus mayores productos no están libres de ser pervertidos y vueltos contra su creador: el ser humano. 

*
2) COLECTIVO AMAUTA: Formado en 1997, fue estimulado por la movida estudiantil de mayo y junio de ese año. No es un movimiento que reivindica sólo cuestiones generacionales: «lo que queremos es desarrollar un nuevo discurso de izquierda, porque nos definimos como socialistas». Rescatan a Marx, Lenin, Gramsci, Mariátegui, Marcuse, Proudhon, Bakunin. No tienen jefes. Proponen «el poder desde abajo, fomentar la democracia radical, el autogobierno, la autogestión en la universidad». Aceptan lo lúdico como un aspecto de la política, para ellos la política no está exenta de alegría.
(see - http://www.desco.org.pe/publicaciones/QH/QH/qh122mp.htm)

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http://72.14.207.104/search?q=cache:oROdHmV7LK4J:infokiosques.net/IMG/rtf/contraelpoder.rtf+%22Malgre+Tout%22+contrapoder&amp;amp;hl=en

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http://www.nodo50.org/lucha-autonoma/

omunicado

DISOLUCIÓN DE LUCHA AUTÓNOMA
-Se da por finalizada en su última etapa desarrollada tras su refundación-

Con este comunicado queremos dar a conocer a todos los grupos, colectivos, asociaciones y personas que de alguna u otra manera han tenido contacto o constancia de la coordinadora Lucha Autónoma, que tras decisión plenaria se ha acordado disolver la misma.

    Tras casi dos años de funcionamiento y pese a haber una voluntad común de crear espacios de encuentro, coordinación y acción, L.A no ha conseguido satisfacer todas las expectativas que se habían creado en un principio. Entendiendo que no buscamos espacios autorreferenciales sino que respondan a las necesidades que van surgiendo de nuestras actividades, hemos estimado oportuno dar por acabada la función que desarrollaba L.A.

    Esto no significa que el trabajo llevado a cabo estos dos últimos años se haya echado a perder, puesto que tanto colectivos como personas que integrábamos esta estructura continuamos con los trabajos locales que llevábamos haciendo, y mantenemos la intención de buscar y experimentar nuevas formas de coordinación que satisfagan nuestras necesidades.

COORDINADORA LUCHA AUTÓNOMA

Tenenemos la intención de hacer público en breve plazo un documento algo más pormenorizado, explicando las razones y diferencias internas que nos han llevado a tomar esta decisión. Así como informaremos de nuevos proyectos que ronden nuestras cabecitas.

SALUD Y AUTONOMÍA

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http://www.lahaine.org/pensamiento/lucha_madrid.htm


Lucha Autónoma, 11 años de experiencia política en Madrid

A finales de marzo, la Coordinadora de colectivos Lucha Autónoma (LA) anunciaba su disolución. Con ello finaliza una experiencia política que ha durado 11 años. Así que la cosa merece una mínima valoración. Por los años de coordinación en un ambiente en el que las organizaciones son muy inestables y poco duraderas; por la cantidad de luchas y proyectos que ha impulsado; porque por LA han pasado multitud de activistas/militantes que siguen dinamizando lo social; porque ha sido un referente muy importante sobre todo en los ambientes autónomos/alternativos de Madrid.

Dicha organización pasó por dos épocas bien diferentes. La primera nació en 1990 fruto de la coordinación de diversos colectivos de barrio (Puente de Vallekas; Quintana; Paseo de Extremadura) y del boletín Molotov. Hasta su primera disolución, en 1999, pasaron por su seno una multitud de grupos de barrio, de ciudades del extrarradio madrileño, y de colectivos especificos (colectivo antifascista, taller de cultura obrera Rif Raf). También dio a luz a nuevos grupos: de universitari@s, de enseñanzas medias, de insumisos.

Además de la actividad propia que cada grupo desarrollaba en su territorio, l@s componentes de LA participaron muy activamente en multitud de movilizaciones. Contra la guerra del Golfo, contra la ley Corcuera, contra la subida de los transportes públicos, en apoyo a la huelga de hambre de los presos del PCE(r)-Grapo y a la huelga de la EMT. Participación relativamente destacada en las diferentes huelgas generales convocadas por los grandes sindicatos, apoyo a las luchas de l@s trabajador@s de Duro Felguera y Naval Gijón, apoyo a la huelga del Metro de Madrid. Enorme implicación en la lucha contra el ejército y por la insumisión (con su ristra de juicios), a favor de la okupación (casi todos los colectivos que componían LA han gestionado centros sociales), contra los desalojos, contra el fascismo y las agresiones nazis, contra el intento del ayuntamiento de eliminar los puestos políticos de Tirso de Molina, contra las cárceles, contra las diferentes reformas laborales, contra el paro y la marginación (p. ej., participando, en la Marcha contra el Paro y la Pobreza, en junio del 93, de Madrid a Valencia), contra el racismo, contra el 50 aniversario del FMI-BM y su cumbre en Madrid, contra las celebraciones del 92, contra las diferentes reformas de la Universidad y de las enseñanzas medias y la participación en la primera edición de la semana de Lucha Social en Madrid.

Además de acudir a un sinfín de manifestaciones, organizar conciertos, publicar carteles, pegatinas y panfletos, Lucha Autónoma editó los primeros números de la revista ContraPoder, apoyó durante mucho tiempo el Molotov y organizó 2 viajes (a Berlin y a Italia) para conocer sus realidades políticas y experiencias de lucha diferentes. Colaboró con numerosos colectivos juveniles, asociaciones (de vecinos, de mujeres, etc.) y sindicatos (sobretodo con la Confederación Sindical Solidaridad Obrera).

Lucha Autónoma fue objeto de varias campañas policiaco-mediáticas (como una de las partes visibles del movimiento alternativo-autónomo) en las que se la acusó de ser la sucursal de Jarrai, de fomentar la violencia y de abanderar al sector &quot;okupa malo&quot; frente a l@s supuest@s &quot;okupas bueno&quot;. Lo que no impidió que dicha coordinadora siguiera trabajando.

En 1998, tras unas tensiones internas fruto de diferentes planteamientos sobre las formas de intervención política, se produjo un parón en esta frenética actividad, abriéndose un proceso de discusión y de autocritica. Esto llevó a los colectivos a replantearse las formas de coordinación y decidir la disolución de LA tal como se conocía. Abrieron, invitando a todas las &quot;familias&quot; del panorama alternativo madrileño, un proceso constituyente, en el que se puso sobre la mesa la necesidad de una coordinación entre tod@s. Este proceso, que duró cerca de 1 año, y en el que participaron multitud de gentes (con reuniones de más de 100 personas), tuvo como resultado que las diferentes &quot;familias&quot; del mundillo alternativo se juntaran a hablar, poniendo sus diferencias sobre la mesa. Esto sacó las tensiones de los bares y permitió aclarar las diferencias políticas, suavizando y reduciendo muchas fricciones.

Por otra parte, algunos grupos que participaron en dicho proceso decidieron constituir una nueva coordinación, sobre unas bases (teóricas y organizativas) totalmente nuevas, pero a la que decidieron seguir llamando Lucha Autónoma. Esta se refundó con alguno de los antiguos colectivos, otros nuevos y numerosas indidualidades.

Durante su año y pico de existencia, esta segunda coordinadora participó muy activamente en la lucha antifascista y antirracista, contra la precariedad sobretodo a través de la plataforma Precari@s en Acción, en los 7 días de Lucha Social, en defensa de las libertades públicas y por la dimisión del delegado de gobierno.

A finales de marzo, en una asamblea plenaria, como explicaron en un brevisimo comunicado, valoraron que la coordinadora &quot;no ha conseguido satisfacer todas las expectativas que se habían creado en un principio. Entendiendo que no buscamos espacios autoreferenciales sino que responda a las necesidades que van surgiendo de nuestras actividades, hemos estimado oportuno dar por acabado la función que desarrollaba Lucha Autónoma.&quot; Afirman que esta disolución no implica que se pierda &quot;la intención de buscar y experimentar nuevas formas de coordinación&quot;. Pero mejor que nos lo expliquen ell@s directamente. A continuación, varias entrevistas para hacernos una mínima visión del asunto.

Luis Carlos, del Kolectivo Malasaña:

Pregunta: ¿Desde tu punto de vista, cuales son las causas de la disolución de LA?

Respuesta: Sobre todo en los ultimos meses, se ha agudizado mucho el conflicto social. La represión se siente cada vez con más fuerza en los movimientos sociales. Para mi está siendo vital el tema de &quot;democratas o violentos&quot;. Se está logrando criminalizar toda lucha que se salga del control del gobierno, acusándola de terrorista. Y a pesar de que hay mucha gente en la calle denunciando la globalización o la ley de extrangería, no acaba de haber un consenso a la hora de llevar a cabo una práctica política que proponga un cambio radical de las cosas. Dentro de LA ha pasado lo mismo. El miedo a la represión provocó muchas diferencias a la hora de plantear un accionar político, lo que nos llevó al estancamiento.

P: ¿Qué te ha aportado LA?

R: Me ha formado políticamente. Me ha aportado la convicción de que la unica manera de construir un poder paralelo con garantias de que sea estable y sin que se corrompa, es fomentar las formas organizativas autónomas de los sectores oprimidos de la sociedad. Esta ideología, por ser la más democrática, es la que más teme el gobierno. Por eso nos están atacando con tanta fuerza.

P: ¿Qué valoracion tienes de esta experiencia?

R: Yo no he formado parte de LA desde sus comienzos, pero se que hace algunos años llego a ser un referente para buena parte de la juventud izquierdista madrileña. En mi opinion eso es algo muy importante que en ultimo tiempo se perdio.

Ser un referente es fundamental para poder reorganizar a la sociedad, y es algo que la izquierda social actual no entiende. Eso hace que nos volvamos excesivamente idealistas y nos derrumbemos en cuanto nos meten a un compañero en la carcel. Y la represion es algo a lo que nos tenemos que adaptar. Y eso muchas veces y desgraciadamente nos obliga a centralizar algunas de las decisiones mas urgentes.

Y es que hoy en dia debemos darnos cuenta de que, para ser un referente y para poder salir adelante, la única manera de organizarnos y estructurarnos es en base al aumento de la represión. Y eso no permite que la democracia interna sea siempre tal y como nos gustaría. El tema de hacer frente a la represión es algo que en mi opinión LA no supo encarar, y eso ayudo a provocar la desestructuración de la coordinadora.

Nacho, del colectivo Vallekas zona Roja:

P: ¿Desde tu punto de vista, cual han sido las causas de la disolucion de LA?

R: Yo pienso que el problema hay que situarlo en el momento en que se refunda la coordinadora, sobre que criterios se hace. A lo largo del proceso se van conformando posiciones, no en cuanto a los criterios de accion politica, sino en torno a una especie de angustia sobre si se logra, o no, refundar una coordinadora. Tenemos que tener en cuenta que en nuestro entorno politico, el que las cosas se alarguen demasiado no supone que salgan delante de una manera mas reflexionada, sino simplemente que se disuelvan en la nada. Eso explica en parte esa angustia.

El hecho es que al final se refunda la coordinadora, no en base a como se entiende la accion politica, sino en base a solo a uno de los puntos de cómo se entiende la accion politica , el de que es necesaria que haya una estructura que coordine. El resto de cuestiones se dejan de lado. Eso deriva, que con el tiempo, en el seno de la coordinadora aparecen diferentes corrientes, una que se caracterizaria basicamente, por tratar de ir construyendo formas de intervencion basadas en el contacto con lo social, en el ir dejando de lado identidades mas propias de lo que llamaremos area de la autonomia, para ir entrando en contacto con sectores mas amplios, para formar parte de conflictos reales en base a necesidades reales. Y otro que se basa en el reforzamiento de la identidad por si misma y poquito mas: la construccion de una suerte de vanguardia con un discurso politico basado en 4 consignas cogidas y en una especie de verdorea basada en supuestos lugares comunes que despues no son tan comunes, que en realidad conducia a la aparicion de un grupusculo mas, que aunque no se llamase partido, tiene efectos parecidos a lo que eran otras experiencias de la extremaizquierda de caracter autoriataro de hace años. Entonces, la incapacidad para entenderse esas 2 formas de la accion politica conducen a la disolucion de LA, entre otras cosas, porque no se habla, no hay un debate franco y abierto entre las posturas, sino que de alguna manera, ante la falta de argumentacion para contrarestar la necesidad bien razonada de una accion politica novedosa que rompieracon los signos de identidad tradicionales, pues no se oponen argumentos, sino que se oponen una serie de tacticas de camarilla y de juegos de poder bastante poco claros.

P: ¿Qué te ha aportado LA?

R: Pues lo mismo que ha mucha gente de colectivos de barrio, que de alguna manera trataban de intervenir partiendo de experiencias centradas en la local, y que buscaban establecer algo que lo transcendiera de una manera mas o menos clara. En ese sentido, LA era el vinculo que estableciamos una serie de colectivos de barrio o centrados en otros territorios, para intervenir en espacios politicos mas amplios. Por otro lado si que ha habido momentos en los que desde LA se han manejado discursos, que si no eran excesivamente complejos o elaborados, si que proponian cosas que se salian de lo que habia sido el discurso del area de la autonomia que surge a finales de los 80. Y en parte yo creo que tambien ha sido una especie de escuela de formacion para algunos. Ha aportado bastantes cosas, a parte de cierto dinamismo, y a habido momentos en que era una de las (no la unica, por supuesto) pocas expresiones organizadas que reivindicaba como central el tema de la movilizacion social y de que la gente joven (y digo la gente joven porque era de carácter juvenil sobretodo) debia salir a la calle, a protestar.

P: ¿Que valoracion tienes de esta experiencia?

R: Depende de los momentos. Ha habido etapas en las que la valoracion es muy positiva, sobretodo en esos momentos en que se desde LA se empiezan a mandar mensajes novedosos: la importancia de trabajar en lo local, en los barrios, en base a problemas concretos. Es una experiencia positiva en el sentido de trabajar en muchas cosas y desde diferentes puntos de vista, tratando de hacer cosas en conjunto, de transcender nuestra realidad mas cercana. A parte de lo que ha podido aportar el que hubiera un espacio publico y reconocible en el que se defendian concepciones diferentes a la izquierda radical de carácter autoritario o la tradicion libertaria mas ortodoxo. En parte, y durante un tiempo, ha demostrado que es posible que gente joven, se autoorganice y cree realidades que vayan algo mas alla de una cuadrilla de amigos, mas o menos politizados y mas o menos activos. Valoro como negativo la reproduccion, en el seno de una cosa que nacia, se suponia entre otras razones, para combatir ciertas concepciones de la politica y que al final, de alguna manera si que las han reproducido.

Ramon Sanchez Duran, de Ecologistas en Accion :

P: ¿Qué ha supuesto o aportado LA?

R: Yo creo que LA surge ligada al movimiento de la okupacion, a partir de Minuesa, y que cumple un papel muy importante en esos momentos en Madrid, en una etapa en la que habia un repliege de los movimientos sociales considerable, como consecuencia de la situacion despues de la perdida del referendum de la Otan y en ese proceso se produce un repliege de los diversos movimietos hacia lo local y lo sectorial. Y ademas decae de una forma importante la movilizacion social. La aportacion de LA en ese proceso es la aparicion de nuevas dinamicas de movilizacion y de antagonismo, muy ligadas al tema de la okupacion y de la lucha antifascista, conectadas con otras dinamicas, como pueden ser distribuidoras alternativas, etc. Entonces se inicia una concrecion de lo que es el area de la autonomia en Madrid en esta segunda mitad de los 80, que curiosamente mantiene pocos vinculos con lo que pudo ser la autonomia en Madrid que tuvo una pequeña dimension en los 70.

Supuso tambien una conexión con otros movimientos, con otros colectivos. Una campaña que creo que tuvo una cierta importancia, que fue la &quot;desenmascaremos el 92&quot;, que habriria posteriormente dinamicas como la contestacion a la reunion del FMI y BM en el 94, a la cumbre europea del 95 (y a partir de ahí surgiria el movimiento contra globalizacion economica y la Europa de Maastrich) y cumplia ahí un aspesto de conexión. Y quizas haya diferencias entre lo que haya podido ser la autonomia madrileña que representa LA en ese momento que tiene un carácter mas estructurado u organizado que en otros procesos, como en Barcelona. Y luego tambien que las relaciones internacionales que mantenia LA, cuando surge, la vista la tenia puesta mas en lo que podia ser el movimiento autonomo aleman y quizas la autonomia de los 70 tenia vinculos mas estrechos con lo que podia estar succediendo en Italia.

P: ¿Qué valoracion tienes de esa experiencia?

R: Bueno yo creo que la valoracion global es positiva. Ultimamente estaban apareciendo dinamicas nuevas, desde la irrupcion, en el mundo de la okupacion y del area de la autonomia, de otros sectores que aparecen mas tarde, como podrian ser lo que se aglutina en torno al C.S Laboratorio, pero tambien la Escalera Caracola o mas recientemente la peña del Bajo el Asfalto esta la Huerta, y luego tambien nuevas dinamicas de lucha como podrian ser 7 Dias de Lucha Social / Rompamos el silencio o Precarios en Accion y mas recientemente los distintos MRG y en concreto el MRG de Madrid; y otras luchas como la que se ha llevado entorno a la inmigracion. Esto ha ido ocasionando que este area de la autonomia que representaba LA, que estaba mas estructurada ha sido influenciada por dinamicas nuevas que han marcado su desarrollo. Eso ya se vio en la propia estructura de LA con el proceso de replanteamiento o proceso constituyente y a partir de ahí, esas cosas se acceleran. Tambien inciden en esas dinamicas por un lado, el tema del creciente funcionamiento en red de los distintos colectivos y que las nuevas luchas que aparecen y el tema que imponen los procesos de globalizacion economica, imponen otros contenidos. Es preciso hacer una nueva reflexion sobre el papel del estado en el capitalismo global, el papel de las instituciones internacionales (FMI, BM, OMC, la Union Europea..) y las nuevas dinamicas del capitalismo transnacional (las empresas transnacinales, el capital financiero especulativo..) y que hace falta esa nueva reflexion de cómo incide, y cómo nos situamos ante ellas. Lo que ha ocurrido con esta coordinadora, yo creo que esta muy relacionado con estos procesos.

Periódico Molotov

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http://www.nodo50.org/autonomia/

 Este libro intenta describir la intensa actividad social, cultural y política desarrollada por el movimiento autónomo en Madrid, impulsado a mediados de los 80 por núcleos de activistas universitarios y de okupaciones. Tras un breve repaso a las distintas corrientes revolucionarias que lograron sobrevivir a la transición y a las diferentes luchas en auge en ese momento (estudiantil, sindical, vecinal, feminista, anti-OTAN, solidaridad, radios libres), se analizan las primeras okupaciones madrileñas y colectivos vinculados a ellas, desde sus bases teóricas y sus prácticas.

En la década de los 90 el incipiente movimiento se consolida al crearse la primera organización con voluntad de extender la “autoorganización y la autonomía”, uniendo militancias comunistas y anarquistas, “contra el capital y el Estado”. Se trata de la coordinadora de colectivos Lucha Autónoma. Se multiplican los colectivos a la vez que se diversifican las luchas en las que participan: Desenmascaremos el 92, la guerra contra Iraq, el frente cultural, la participación en luchas obreras, la lucha contra la precariedad. Cobran especial fuerza la insumisión, el antifascismo y la okupación.

Las reivindicaciones políticas se levantan sobre una base de trabajo local de decenas de colectivos, en su mayoría de barrio. Como analizarlos todos requeriría varios libros, son sólo tres los colectivos estudiados en profundidad en este libro: Vallekas Zona Roja, Centro Social La Casika (Móstoles) y el Kolectivo Antifascista de Prosperidad.

A mediados de esta década, el movimiento autónomo alcanza su máxima capacidad de movilización, intervención y organización, pero entra en una crisis de la que no logrará salir. Las fuertes diferencias internas, la criminalización, la falta de estrategia a pesar de los intensos debates, los cambios en las luchas en las que se participa, la debilidad de las alianzas, el carácter estrictamente juvenil, son factores que contribuyen a esta crisis.

En 1999, para salir de la crisis, Lucha Autónoma pone en marcha un proceso de refundación, en el que intenta construir un espacio organizado unitario en el que pudieran expresarse todas las tendencias. Este proceso, en el que participan un centenar de militantes de colectivos y centros sociales okupados, se analiza detenidamente desde sus documentos, mostrando las distintas corrientes, sus potencialidades y sus limitaciones.

Este libro contiene 61 textos y decenas de entrevistas que ayudan a entender la evolución de las distintas tendencias provenientes de la autonomía desde la crisis de finales de los 90 hasta hoy. Comparar lo que se decía entonces y lo que se dice ahora es imprescindible para analizar la situación de los movimientos sociales aquí y ahora.
Y para entender los viajes en grupo desde el radicalismo hasta lugares políticos tan lejanos como los espacios semi-institucionales, el lazo azul, el postmaterialismo y el postmodernismo, dejando por el camino las ideas y las prácticas más radicales.

Las ideas de autonomía, autoorganización, horizontalidad, anticapitalismo, unión de comunistas y anarquistas, acción directa, desconfianza ilimitada en las instituciones, trabajo de base en barrios unido a reivindicaciones políticas radicales, la crítica al partido como forma de organización, la militancia como síntesis de esfuerzo y placer… lograron hacer que pareciera posible construir una alternativa juvenil contra el capital y el Estado al margen de los partidos. Hoy, en Madrid, la tarea sigue pendiente. Y no faltan quienes están dispuestos a intentarlo de nuevo, como muestran las movilizaciones antifascistas y los nuevos centros sociales okupados en 2005. Es necesario no olvidar intentos anteriores, con sus errores y sus aciertos.

El libro puedes encontrarlo en la librería del CAES de lunes a viernes de 10 a 14h y de 17 a 20h.
C/ Atocha 91 2º. Madrid. Telf.: 91 429 11 19.
caes (at) nodo50.org
http://www.nodo50.org/caes

Índice y extractos del libro
Mira també:
http://www.nodo50.org/caes/articulo.php?p=387&amp;amp;more=1&amp;amp;c=1

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http://groups.msn.com/170697/autonomia1.msnw?action=get_message&amp;amp;mview=0&amp;amp;ID_Message=4783&amp;amp;LastModified=4675507913893935652

¿Qué es la autonomía?
por Lucha Autónoma (Madrid)

    Al intentar definir qué es la autonomía nos vemos pronto atrapados sin saber qué fronteras marcar, qué límites, qué prácticas señalar. Pregunta: ¿Qué es la autonomía? Difícil contestar. ¿La autonomía es una idea? ¿la autonomía es una practica? ¿la autonomía es un tipo de organización? ¿la autonomía es algo difuso? La autonomía somos tod@s. 

Definir la autonomía se escapa a nuestras posibilidades porque la autonomía tiene la fuerza de aquello que no logra ser nunca del todo, de lo que siempre se mueve y jamás termina (proceso continuo), jamás diremos &quot;hasta aquí&quot;. La autonomía es algo indefinible y sin embargo existe y la vivimos, la olemos, la encarcelan, la reprimen De lo que se trata entonces es de señalar algunos puntos a partir de los cuales podamos identificar en que consiste la autonomía. Pero estos puntos no agotan el ser de la autonomía, no logran fijarla, establecer</description>
		<content:encoded><![CDATA[	<p>Amauta </p>
	<p><a href='http://members.fortunecity.es/ayni/15%20principios%20Amauta.htm' rel='nofollow'>http://members.fortunecity.es/ayni/15%20principios%20Amauta.htm</a></p>
	<p>15 MOTIVOS PARA APOSTAR POR EL SOCIALISMO<br />
(y reiniciar un diálogo pendiente)</p>
	<p>Colectivo Amauta</p>
	<p>1.- La vida merece ser vivida, y las condiciones en que discurre pueden ser mejoradas. (Esta es una &#8220;creencia&#8221; nuestra -y afortunadamente de la mayor parte de seres humanos- cuya &#8220;verdad&#8221; ninguna teoría podría demostrar. Si alguien sostuviera lo contrario, no habría manera de refutar su pesimismo, pues los hechos también le darían respaldo. En realidad, es fácil notar que los hechos darían sustento a cualquier postura -pesimista y nihilista, u optimista y afirmadora-. Se trata pues de una fe, de una apuesta vital, sin la cual todo nuestro discurso se quedaría sin fundamento. Viene a ser una suerte de &#8220;axioma&#8221; que sostiene las demás tesis y que hoy más que nunca debemos afirmar, pues apostar por la vida es cuestionar este orden que le es adverso) Por lo mismo, cabe deslindar con el cientificismo, notando que el socialismo no es una &#8220;ciencia&#8221;, ni tiene su fundamento último en la ciencia. Mariátegui tenía razón en ello: es más bien un mito([1]), y como tal supone otro tipo de &#8220;sabiduría&#8221;, vinculado a los fines de la existencia. Claro que un socialista puede hacer uso de la ciencia moderna -con la cautela que supone tratar con un soporte fundamental del poder-, pero también lo haría un liberal, un stalinista o un fascista, ya sabemos hasta qué grado de horror. Esto es posible porque las ciencias -o tecnociencias- no nos dicen nada en relación a cual debe ser el sentido de nuestra acción, su horizonte último ([2]). Sólo quien ignora eso puede seguir discutiendo sobre si su socialismo es &#8220;científico&#8221; o no, y excomulgando al que &#8220;se desvía&#8221; de lo que él cree que es la cientificidad)</p>
	<p>2.- Las actuales condiciones de vida en el marco de domiminación capitalista promueven y agudizan dosis innecesarias de represión y sufrimiento. (Creemos que la superioridad del socialismo  consiste en que promueve  relaciones sociales que tienden a la  pacificación dela  existencia humana.  No es que pretendamos  instalarnos  un buen día en el paraíso, convertidos todos en &#8220;nuevos hombres&#8221; &#8220;incorruptibles&#8221; o &#8220;bolches&#8221; de acero -pretensión  inhumana  que conduce al totalitarismo-; si aquel mundo pudiera realizarse sería además  insoportablemente gris y  aburrido([3]). Reivindicamos al ser humano de carne y hueso, con sus  alturas  y  sus abismos. Como decía Marx: &#8220;nada humano nos es ajeno&#8221;.  Pero  nos parece terriblemente irracional  e innecesario el  grado de violencia en que discurre hoy  en  día la vida; que el incremento acelerado  de la productividad durante al menos  los dos últimos siglos, no haya traido consigo la liberación del trabajo como fuente  de goce ni el disfrute creador del tiempo libre, sino la intensificación del trabajo enajenante, la adicción al consumo estupidizante o la exclusión del acceso al empleo. No aceptamos que para mantener andando su maquinaria de poder, el capitalismo exija el sacrificio constante de nuestras vidas en el altar del productivismo y el consumo superfluo; que nuestras energías y la biósfera entera sean consumidas con voracidad por el moderno ídolo del capital, que existe a condición de crecer y crecer sin límites. Por ello, denunciamos este orden como incompatible con la pacificación de la existencia)</p>
	<p>3.-Este orden de dominación es esencialmente contingente[4] pues se sustenta en condiciones históricas muy específicas y  transitorias. No es fatalmente necesario ni inevitable -pudo no  ser y puede dejar de ser-  y, por tanto, puede y debe ser cambiado ([5]).(Pues bien, sostenemos que no hay &#8220;una&#8221; dirección necesaria en que debió discurrir la historia.</p>
	<p>Es decir,  mandamos al diablo aquella falsificación del pensamiento de Marx  que los burócratas comunistas denominaron &#8220;materialismo histórico&#8221;. Lo mandamos al diablo por contrarevolucionario; porque hasta nosotros llegael eco de voces enmudecidas, de aquellos  que &#8220;perdieron&#8221;  en el pasado batallas que sentimos nuestras, de aquellos que lucharon por mundos alternativos que &#8220;pudieron ser&#8221;; porque nosotros retomamos en  cada instante su lucha. Si aceptáramos que la historia tuvo que ser como fue, sería como volver a matar a nuestros muertos, justificando las victorias que condujeron al actual orden de dominación. Si es justo todo aquello que triunfa por el sólo hecho de haber triunfado, nada tendríamos que hacer, sino subirnos al carro de los vencedores o aspirar a instaurar nuestro propio orden de dominación. Nada de eso se condice con una apuesta libertaria. Ahora, cuando nos dicen que este orden de vida tuvo que imponerse &#8220;necesariamente&#8221; por ser el mejor, el más eficaz, etc, debemos denunciar juntamente con su caracter depredador, destructor de la vida y generador de colosales desechos materiales y espirituales -y por tanto ineficaz-, la falacia de su &#8220;necesidad&#8221;, su condición precaria, pues el supuesto fundamental que lo mantiene en pie: que es posible el crecimiento económico indefinido, es además de indeseable, insostenible. En el fondo, este orden es terriblemente débil como todo aquello que se sustenta en la violencia y la imposición, pues existe a condición de perpetuar la violencia y la agresividad)</p>
	<p>4.- El capitalismo constituye un orden de dominación omnívoro que se sustenta en la disolución de los vínculos comunitarios -premi sa del individualismo que la caracteriza- el desarraigo cultural de los sujetos, y su conversión en seres desvalidos y dependientes, cargados de necesidades que satisfacer mediante la producción y consumo incesante de mercancías. (Ahora sabemos mejor que nunca cuanta capacidad tiene el capitalismo para devorar, absorver e integrar todo aquello que le es potencialmente contestatario. Y sabemos también cómo tiende a aplastar y destruir aquello que no puede integrar en su lógica de vida -aunque por nuestra parte hayamos prestado tan escasa atención a aquellas culturas y comunidades de vida que por no &#8220;encajar&#8221; en la lógica del capital, por ser impermeables a ella, se hallan hoy arrinconadas y acorraladas ante nuestra vista ciega, impasible o complaciente de intelectuales &#8220;occidentalizados&#8221;-. Hoy no podemos mantener el  entusiasmo crédulo e ingenuo ante el avance del capitalismo como si fuera condición necesaria de la liberación y de modos superiores de vida. No hay ninguna razón para tal creencia que mantuvo atrapada a buena parte de las izquierdas, cegadas por la fe en el &#8220;progreso&#8221;. Ahora conocemos mejor su potencial destructivo, su tendencia a arrasar con toda forma de vida y toda cultura y vínculo social que no sea funcional al imperio absoluto de la mercancía. Ahora sabemos también que la oposición civilización-barbarie que colocaba a nuestros pueblos en condición disminuida, era un eficaz mecanismo de dominación, haciéndonos sentir avergonzados de nuestra condición y esclavos de los sueños de otros, cuyos modelos de vida asumimos acríticamente. Hoy está claro que resistir al capitalismo supone afirmar el derecho de las culturas alternativas a la existencia; que con cada cultura que muere desaparece todo un universo -modos irrepetibles de pensar, sentir y actuar que forman parte de la riqueza de formas de vida que la humanidad ha ido ensayando, y que es necesario preservar como parte de nuestra herencia común)</p>
	<p>5.- En otras formas de vida prima el cultivo de la diversidad ([6]),  el capitalismo en cambio, exige la homogenización de aquello que originaria mente es cualitativamente diverso. En él todo tiende a ser estrictamente cuantificable. Esa es la condición de su racionalidad: todo debe ser homogéneamente calculable planificable, manipulable, dominable. Por ello lo conviert todo en mercancía como la marca de su imperio.(En el mundo de la vidano hay dos seres, ni dos situaciones idénticas.  Todo es diverso. La vida se perpetúa a condición de diversificarse. Es la rigidez de la muerte la que nos  igua la a todos. El orden capitalista es contrario a la  diferencia irreductible de cada cosa y cada quien, nos  trata y trata al mundo como si sólo estuviéramos compu-  estos de elementos iguales. Hace violencia a la realidad  para someterla a su cálculo, pues sólo se puede calcular  aquello que previamente fue reducido a su dimensión estrictamente cuantitativa, a pura cantidad, a &#8220;valor de cambio&#8221;,  perdiendo las cualidades esenciales -su especí fico &#8220;valor de uso&#8221;- que lo hacen incomparable y valioso en sí mismo. El capitalismo se sostiene pues en una gran falsificación de la realidad, en una violencia contínua contra ella. Esa es la fuerza que lo sostiene, pero allí radica también su mayor debilidad. El llamado &#8220;socialismo real&#8221; perdió la contienda porque reprodujo esa lógica (.[7])</p>
	<p>6.- El capitalismo absolutiza la búsqueda de ganancia -plusvalía- sobre la base de la creencia injustificable de que es factible y deseable una acumulación incesante del capital y el crecimiento infinito de la productividad y el consumo ([8]). Ello expresa una condición fundamental del capitalismo: Se sustenta en el culto del poder, entendido como &#8220;dominio&#8221; tanto de la naturaleza como del hombre, que se pretende ensanchar al infinito. Sin embargo, cuando el poder se convierte en un fin en sí mismo, termina desplegando una lógica &#8220;autónoma&#8221; que escapa al control de quienes desataron su potencial; somete y gobierna la vida de los hombres. (Aunque en la economía -de modo absolutamente falaz- pondere las virtudes de la &#8220;mano oculta&#8221; del mercado, el &#8220;dejar hacer, dejar pasar&#8221; y el &#8220;libre&#8221; juego de la oferta y la demanda, en realidad el capitalismo se sustenta en la creencia  de  que es posible  &#8220;controlar&#8221; las fuentes de la riqueza  -la naturaleza y el  hombre-  mediante el cálculo racional. Creencia que hoy ha sido hecha trizas por la propia ciencia que en sus inicios estuvo animada por tal  pretensión  y hoy reconoce  los límites de la previsibilidad y el cálculo, el juego del azar y la probabilidad. Hoy sabemos que el acceso al poder entendido como capacidad  de dominio, conduce a la pérdida de autonomía; sabemos que, en el fondo, es una ilusión; que si soltamos las ataduras del poder-dominación nos ocurrirá lo que a Pandora:escapará inevitablemente a nuestro control y terminará envolviéndonos; que si rendimos culto al poder terminaremos siendo esclavos de su lógica. Hoy sabemos que lo que hay que controlar es al poder mismo, para evitar su conversión en dominio. Nosotros no podemos reproducir igual o mayor obsesión por el poder-dominación. El &#8220;poder solidario&#8221; que buscamos construir es en realidad un modo de desmontar el poder centralizado, de socializarlo, de devolverlo a su fuente que radica en el trabajo humano y los lazos sociales, evitando con ello que se sitúe otra vez por encima nuestro, decidiendo el curso de nuestra vida y nuestra muerte. Por ello rechazamos también aquel fatuo dogma que supone que &#8220;salvo el poder todo es ilusión&#8221;.)</p>
	<p>7.- El actual modelo de vida dominante es intrínsecamente excluyente, pues mientras las expectativas de consumo según el modelo de los &#8220;ricos y famosos&#8221; prácticamente se han universalizado, su materialización para todos es imposible en un mundo con recursos agotables y equilibrio biótico absolutamente precario.(El capitalismo ha obtenido una victoria estratégica en el terreno de los imaginarios y sentidos de vida, en el cual ha centrado una ofensiva feroz. Hoy en día casi no hay lugar en el mundo donde la gente no aspire a vivir como en la vitrina hollywoodense de Beverly Hills. El lujo, el despilfarro, los rostros y cuerpos eternamente juveniles en un mundo acéptico, se conjugan con la promesa del poder-dominación exhibido por depredadores que  liquidan sonrientes cuanto les sale al paso. En la cabaña más lejana, una pantalla de TV se encarga de capturar nuestros sueños. La inmensa mayoría se mueve hoy, narcotizada, tras aquella ilusión que jamás podrá realizarse: se trata de un mundo falaz. Pero aún si tal mundo existiera, su acceso tendría que estar severamente restringido -como en realidad lo está- para muy pocos: los elegidos, ídolos y fetiches que deberán continuar con aquella farza -sucedáneo de la felicidad-, para mantener andando el orden. La inmensa mayoria de seres humanos jamás tendrá acceso a un ritmo de consumo que, de universalizarse, traería consigo el definitivo colapso ecológico)</p>
	<p>8.- Además de la contradicción que enfrenta a ricos y pobres y -en un marco mayor- al hombre y su &#8220;cuerpo genérico&#8221; (la naturaleza), el orden actual despliega otras tensiones irresolubles a su interior. Tal es el caso del desface entre el potencial creciente del trabajo y el caracter excluyente de la automatización. (La lógica de la exclusión se sustenta en una amenaza presente ante nuestra vista, y peor aún que la explotación: el que la mayor parte del género humano ni siquiera halle ya posibilidad de ser explotada, porque nuestro trabajo y nuestros recursos materiales estan dejando de ser imprescindibles para quienes controlan la ciencia y la tecnología). Precisamente, nuestra opción por un orden civilizatorio alternativo se sustenta en la convicción de que las tensiones que el capitalismo despliega, son síntoma de que contiene un potencial, tanto creativo como destructivo, de una magnitud desconocida en la historia previa, y que mientras su potencial creativo y liberador se halla más y más reprimido y pervertido, sus factores destructivos experimentan un acelerado aumento.(A estas alturas se impone un extremo cuidado con los resultados de nuestra acción sobre las futuras generaciones,  de cuyo destino somos responsables. No hay manera de calcular a largo plazo, ni siquiera a mediano plazo, los efectos de nuestra acción hoy potenciada por la tecnociencia, por tanto, ya no esposible &#8220;dejar hacer, dejar pasar&#8221; la acción irresponsable del capital.  En tal sentido, nuestra convicción en torno a la necesidad de un cambio profundo en las condiciones de vida, no se basa en un arbitrario acto de fé o en la voluntad ciega. Se sustenta en la plena conciencia de que el capitalismo contemporáneo contiene un enorme potencial, sin parangón en la historia, y que si no se actúa para liberar el potencial creativo que contiene, cosa que implica cambiar la esencia misma de este sistema, recobrando nuestra autonomía y control sobre el poder, su destructividad irá en aumento)</p>
	<p>9.- Vivimos en un período de transición y cambio, de consecuencias imprevisibles ([9]). Paradójicamente, cuando algunas voces interesadas hablan del final de la historia, de su estabilización plena; cuando se impone un pasajero -e inducido- estado de ánimo proclive a los valores del &#8220;orden&#8221; y la estabilidad; se acumulan indicios abrumadores e incontrovertibles del agotamiento del modelo de vida que ha predominado a lo largo de los tiempos modernos; lo cual legitima la tarea de explorar los posibles horizontes de una civilización alternativa mediante el ejercicio renovado de la sensibilidad, el pensamiento y la acción libertaria. (Basta notar que la población mundial ya sobrepasa los 6,000,000,000 de seres habitantes que de continuar las actuales tendencias, en pocas décadas ese número será duplicado y aún triplicado. Que en todos los años que nuestra especie tenía sobre la tierra hasta este siglo, ni de lejos se alcanzaba esa cifra aún sumando a todos los individuos que hayan existido en el planeta. Que sólo en este siglo el número de seres humanos se ha cuadruplicado&#8230; Cuando los cimientos del modo de vida capitalista moderno fueron diseñados hace pocos siglos, nadie podía haber previsto estos u otros hechos de similar carácter terminal; baste mencionar otros dos ejemplos: el agotamiento del agua o aún del aire -ya se sostiene que las guerras del futuro próximo serán por el control de estos recursos vitales-, o la alteración de la biósfera entera por parte del hombre -nadie con un mínimo de honestidad e información podría afirmar a estas alturas que los desórdenes climáticos son ajenos a la acción irresponsable de hombres premunidos de la colosal potencia que les otorga la tecnociencia..</p>
	<p>Cuando en el siglo pasado alguna gente -muy poca- como el socialista Fourier o John S Mill proponían considerar los límites del crecimiento económico, casi nadie -entre ellos los socialistas marxistas- prestaron atención a ello, embriagados como estaban por el vértigo del &#8220;progreso&#8221;.  Hoy es imprescindible considerar aquello; más aún si nos reclamamos socialistas,  sujetos  críticos del orden actual .La  &#8220;vuelta al  pasado&#8221; no es posible, a no ser por una catástrofe indeseable. Pero tampoco es posible y en todo caso es moralmente perverso mantener  la lógica del &#8220;dejar hacer, dejar pasar&#8221;  que  propugna  el gran  capital.  Tenemos pues en  frente un reto a la imaginación, la razón, la voluntad, y a nuestra capacidad de propiciar elementos y espacios de concertación social para una acción favorable a un cambio decisivo en la historia de la humanidad. Esta certeza bastaría para justificar una apuesta  como la  nuestra.)</p>
	<p>10.- Nuestra opción por un orden civilizatorio alternativo se sustenta en una doble convicción: ni habitamos el mejor de los mundos posibles, ni hay nada que garantice que vamos necesariamente hacia un mundo mejor. No siempre las contradicciones que un orden social contiene estallan por sí mismas, y si lo hacen bien podrían arrasar con su estallido las posibilidades de una vida mejor.(Nuestra opción por el cambio tampoco pretende tener un fundamento axiomático-deductivo de tipo cientificista, como el que postulaba el marxismo-leninismo, para el cual el socialismo advendría como resultado de las leyes inexorables de la historia. Nada tiene que ver con aquel viejo vicio que ahora han adoptado y radicalizado los fundamentalistas neoliberales, consistente en la creencia irresponsable de que se tienen las claves de la historia -las leyes del mercado o de la dialéctica, poco importa, pues da lo mismo-; que ella está de nuestra parte; y que triunfaremos al fin y al cabo ineluctablemente. Consideramos preciso tomar distancia de esta creencia que ha servido de base teórica para los &#8220;iluminados&#8221; de todo tipo, que pretendían ser los &#8220;oráculos&#8221; de las leyes de la Historia, a cuyo dictámen debían subordinarse las ignorantes &#8220;masas&#8221;.  Nuestra opción por el socialismo es precisamente eso: una opción, líbremente tomada, como un modo de afirmar nuestra condición de hombres libres, capaces de comprometer nuestras vidas en una apuesta libertaria, porque así justificamos el privilegio de vivir, no porque haya nada que nos asegure de antemano el éxito)</p>
	<p>11- Reivindicamos el socialismo porque rechaza la neutralidad política -y ética- en una sociedad dividida en clases, denuncia el orden de dominación que esta actitud sustenta, y asume una neta  opción por los oprimidos. Ser socialista es tomar partido por los &#8220;humillados y ofendidos&#8221; como un modo de tomar partido por la vida. No sólo porque no aceptamos aquella condición de existencia, sino porque los oprimidos son portadores del mayor potencial de negatividad -potencial liberador- en relación al orden vigente, potencial directamente proporcional a su grado de organización y conciencia. (Concebimos el socialismo como desarrollo conciente y autónomo del potencial libertario de los oprimidos [10], asumiendo:</p>
	<p>1) Que el poder solidario surge de la capacidad de actuar concertadamente, pues la acción concertada es fuente de poder.</p>
	<p>2) Que el número de los oprimidos se traduce en poder solidario sólo cuando estos coordinan entre sí, actúan concertadamente y rechazan la lógica del poder-dominación que tiende al centralismo; de otro modo, por mas &#8220;radical&#8221; que sea nuestra acción sólo volverá a reinstaurar la lógica de la dominación.</p>
	<p>3) Que el poder se sustenta y reproduce en todas las esferas y niveles de la acción, tanto individual como colectiva.</p>
	<p>4) Que las relaciones horizontales socializan y multipli- can el poder solidario.</p>
	<p>5) Que la autonomía -autodecisión- consolida el poder solidario)</p>
	<p>12- Reivindicamos el socialismo en tanto constituye una opción por la democratización radical de las relaciones sociales, desde abajo -desde el potencial liberador de los oprimidos- y en todo terreno. (Afirmamos que el socialismo nada tiene que ver con la &#8220;dictadura&#8221; como forma de gobierno. Los socialistas buscamos profundizar la democracia, convencidos de que la democracia burguesa no puede ir más allá de ciertos límites: aquellos que impone la mantención de un orden basado en la dominación. Radicalizar la democracia supone hoy construir mecanismos efectivos de participación y control ciudadano en todas las esferas de la actividad pública: desde la asignación y uso de recursos, hasta el acceso a las fuentes y mecanismos de información; y ello parece exigir la descentralización de las decisiones y el fortalecimiento de las pequeñas y medianas comunidades, comunicándolas mediante redes de apoyo solidario[11])</p>
	<p>13- Reivindicamos el socialismo en tanto constituye una praxis que se sustenta en la construcción cotidiana, desde ahora y en todos los terrenos de nuestra actividad de nuevos &#8220;sentidos de vida&#8221; tendientes a la &#8220;pacificación&#8221; de la existencia, el respeto por los  demás y el pleno ejercicio de las capacidades creativas de los hombres y el conjunto de la naturaleza. Que el trabajo se libere de la &#8220;economía&#8221;, para ser fuente de satisfacción y creatividad ([12]). (El socialismo supone el despliegue de una contracultura de liberación: de nuevos &#8220;sentidos de vida&#8221;, de una nueva sensibilidad, de nuevas prácticas. Supone el respeto y cultivo de las diferencias que enriquecen la vida; la defensa de la vida y el desarrollo de su calidad y diversidad; la conversión del trabajo en una fuente de goce, creatividad y autorrealización; la reconciliación con la naturaleza; el desarrollo de formas de convivencia basadas en la libertad y la autodeterminación.[13])</p>
	<p>14- El socialismo supone desarrollar una praxis de resistencia contínua, en todas las esferas de la vida, al imperio de la economía; de la tecnociencia y la unilateralidad racionalizante que tiende a convertirlo todo -a los demás seres humanos y la naturaleza- en objeto de cálculo, manipulación y control; al imaginario de vida alienante y cosificante que otorga mayor valor al &#8220;tener&#8221; que al &#8220;ser&#8221;; a la represión del goce y la libertad creadora; a la agresividad en aumento, etc. Reconociendo que lo que falla es algo más que la mera política o los mecanismos de la economía: que falla toda una cultura (es decir un modo de situarnos ante el mundo: los otros y las cosas) que compartimos, y que debemos desmontar, reconociendo nuestra cuota de responsabilidad en su reproducción cotidiana.(Se trata de superar una visión maniquea y  autocomplaciente que nos exime de toda responsabilidad  frente a la crisis global de hoy en día, atribuyéndosela íntegramente a  los  grupos  capitalistas transnacionales. Basta recordar que en nombre del socialismo, rusos, chinos, albaneses o rumanos depredaron tanto  o  más la naturaleza que sus  competidores occidentales, o que elevaron el autoritarismo a enésima potencia. Por ello  debemos  partir de reconocer  que  lo que falla es toda una cultura que compartimos, asumiendo  nuestra cuota de responsabilidad, y actuando en consonancia con ello. Esta es, además, la única conducta política y éticamente madura[14])</p>
	<p>15- En nuestra opción por el socialismo revaloramos una vasta tradición libertaria y de sentidos alternativos de vida: desde aquellas contenidas en la gran corriente de la tradición libertario-humanista de Occidente, en las vertientes libertarias modernas (liberalismos, socialismos, anarquismos, y corrientes contra- culturales diversas), hasta las que portan consigo las tradiciones culturales alternativas al mundo occidental, como es el caso particular de nuestra racionalidad andina o amazónica, en las que, por ejemplo, cabe resaltar el cultivo de la diversidad, el respeto por la naturaleza como sujeto, el sentido del trabajo como celebración -fiesta, juego-, el sentido comunitario de vida, la práctica de la reciprocidad, o el sentido de lo sagrado como una dimensión inmanente a la totalidad de lo existente. Estos aspectos se hallan ausentes en el modo de vida capitalista hoy dominante y le son radicalmente opuestos.</p>
	<p>(Una breve aclaración en relación a lo último: Si hay algo que caracteriza al modo de vida moderno -funcional al capitalismo- es la &#8220;desacralización&#8221; del mundo y la vida. Todo en él es reducido al frío cálculo mercantil; todo es materia de compra y venta, aún el honor, la inteligencia o la belleza[15].  Ello contrasta con la actitud de las culturas supuestamente &#8220;bárbaras&#8221;, vinculadas a la tierra, que han mostrado   siempre un gran respeto por la naturaleza - venerada como fuente de vida- y un cuidado y cultivo de la vida a partir de una sensibilidad para lo &#8220;sagrado&#8221; -concebido como inmanente al mundo- que habita en cada ser y da pleno sentido a cada acto&#8230;Aquí hay que recordar otra vez lo afirmado al principio: que no hay manera de &#8220;justificar&#8221; racionalmente el valor y el sentido de la vida; toda la filosofía y ciencia modernas son un gran fracaso al respecto. Al parecer, si no suponemos que la vida es valiosa en sí misma, ésta no tiene ningún sentido y, con ello, no tendría ningún sentido nuestra apuesta. Si eso y sólo eso -que ya es una enormidad- significa asumir el mundo y la vida como &#8220;sagrados&#8221;, podríamos reivindicar el sentido de lo sagrado y ser ateos, sin ninguna incongruencia en ello; no tendríamos por qué identificar esta reivindicación con ninguna confesión religiosa en particular, ni mucho menos con los fundamentalismos de matriz judeo-cristiana-islámica, que han incubado la intolerancia y el desdén por el mundo y lo corporal, concibiéndolo como bajo, pecaminoso y carente  de valor en sí mismo.  Es más: en relación a esta matriz en  general, y en particular  a  su vertiente  cristiana, habría  que  notar  su responsabilidad  en la desacralización y cosificación  del  mundo   -cosa que no  ocurrió  en  otras  culturas-, al haber hipostasiado  lo sagrado  -situándolo fuera del mundo-  en un Dios absolutamente  trascendente,  sin cuya voluntad  arbitraria  ni  siquiera habría existido mundo alguno, con lo cual éste pasó a ser considerado ontológicamente contingente -carente de necesidad y sentido propio-, y encomendado al dominio del hombre &#8220;imagen y semejanza de Dios&#8221;. El proceso de &#8220;desacralización&#8221; provocado por esa tradición ha traído consigo el &#8220;desencantamiento&#8221; del mundo y la vida, su banalización, su cosificación, su conversión en una masa manipulable, carente de propósito o valor intrínseco. Este &#8220;desencantamiento&#8221; ha sido y es la condición necesaria para la dominación impune y la instrumentalización sin límites de todo lo existente, que ha conducido a la anomia, el descreimiento y el nihilismo que caracteriza la vida contemporánea. En ese sentido es que resulta pertinente discutir sobre la importancia de un &#8220;reencantamiento&#8221; del mundo y la vida -que pasaría por recobrar el sentido de su carácter sagrado-, como una condición para construir modos de vida alternativos, como un soporte de gran potencia para resistir la dominación capitalista, cuyo poder, ya lo señalamos, es en gran parte ilusorio, en tanto está contenido por un gran vacío: aquel que tiene que ver con la cuestión central del sentido de la vida y su valor&#8230; El capitalismo nada tiene que decir al respecto. ¿Por qué no atender voces alternativas que -despreciadas, cercadas y acorraladas- aún se expresan entre nosotros?)</p>
	<p>[1] Cfr. J. C. Mariátegui, en los primeros artículos de Alma Matinal.</p>
	<p>[2] Convendría hacer un breve paréntesis (puedes obviarlo!) para aclarar que aquí está en cuestión el decisivo problema del &#8220;sentido&#8221;, es decir de aquello que da significado y justificación al mundo y la vida. Por nuestra parte asumimos el juicio mariateguiano de que el hombre es un &#8220;animal metafísico&#8221; que necesita un &#8220;horizonte de sentido&#8221; que dé cuenta de su acción o de aquello que le acontece. Por ejemplo, cuando un padre, atribulado por la repentina muerte de su único hijo a causa de una enfermedad cancerosa, se pregunta en voz alta ¿por qué?, no tendría el menor sentido que un médico o biólogo pedante o despistado se acercara y pretendiera absolver &#8220;científicamente&#8221; aquella pregunta describiendo en detalle el proceso de reproducción anómala de las células. De hecho se acercaría más a la cuestión -o al menos respondería a la necesidad de aquella persona- quien intentara consolar diciendo &#8220;Dios sabrá por qué lo hizo&#8221; o &#8220;Todos estamos sólo de paso&#8221;. En esta perspectiva, la cuestión del &#8220;sentido&#8221; tiene que ver con los fines, con los propósitos de la existencia. Podemos saber cómo producir la fisión nuclear o cómo clonar seres humanos -hasta allí llegan las ciencias-; en relación a qué hacemos con eso, las ciencias no tienen nada que decir; se requiere allí de otro tipo de sabiduría. La cultura moderna -funcional al capitalismo- redujo la ciencia a los marcos de la razón, entendida como &#8220;una cierta capacidad de cálculo&#8221;; pero sólo podemos &#8220;calcular&#8221; en función a metas, fines y propósitos, los cuales son independientes de todo cálculo. Por ejemplo: Si la pregunta es ¿cual es el sentido -es decir la meta- de mi vida? la mayoría de personas en el mundo capitalista parecen responder consciente o inconscientemente: acumular poder!(sobre personas y cosas); pues bien, esa meta no se desprende de ningún cálculo racional; no la puso la razón, sino la voluntad!.. sólo después de que la voluntad -propia, ajena o enajenada- escogió su meta, intervendría la razón (que ya lo dijimos, es definida como &#8220;capacidad de cálculo&#8221;) para aconsejar cuales serían los &#8220;medios&#8221; más convenientes o eficaces para alcanzar tal propósito. Por tanto, aquella &#8220;razón&#8221; es meramente &#8220;instrumental&#8221;; en ella se basa la ciencia moderna; por eso no tiene nada que decir en relación a qué hacer con nuestra vida individual o colectiva. Esta es una cuestión ética (o política, que es lo mismo), remite a las bases morales y ontológicas que sustentan este o cualquier otro orden de vida.</p>
	<p>[3] La creencia en que los hombres pueden ser transformados por completo lleva directamente a la lógica totalitaria de la ingeniería social o la eugenesia, en la que ciertos sujetos situados más allá del bien y del mal, deciden crear seres absolutamente condicionados. Lejos de ello, debemos reivindicar la totalidad de las dimensiones humanas, aún aquellas que nos son &#8220;oscuras&#8221;. Sólo teniendo conciencia de nuestros abismos interiores podremos reconciliarnos con ellos y construir un mundo realmente humano.</p>
	<p>[4] Es &#8220;necesario&#8221; aquello que no puede ser de otro modo, como la ley de la caída libre de los cuerpos o el que un triángulo tenga tres lados. Es &#8220;contingente&#8221; todo aquello que es así pero igual podría ser de otro modo, como el color de esta mesa, el tamaño de mi casa o el precio del pan.</p>
	<p>[5] Que el dominio global del orden social hoy imperante -y la civilización que la sustenta- no es inevitable ni del todo necesaria; que puede y debe ser cambiado es la mayor afirmación que cabe hacer en estos tiempos de incertidumbre y descreimiento; y debe ser el punto de partida para refundar la política, pues fija un horizonte amplio y radical donde el problema del poder se sitúa mas allá del plano meramente político, económico o técnico, apuntando a sus mismas bases morales al poner en cuestión sus metas globales, el &#8220;sentido de la vida&#8221; que legitima el orden hoy dominante.</p>
	<p>[6] Por ejemplo en las culturas andinas o amazónicas el cultivo y crianza de formas de vida tiende a su diversificación. No hay dos comunidades con usos, costumbres o lenguaje exactamente iguales. No existe la idea de que hayan especies &#8220;mejoradas&#8221; y otras &#8220;desechables&#8221; que deben ser sustituídas hasta desaparecer. Cada una tiene su propio valor. Se trata, por ello, de uno de los espacios de mayor &#8220;crianza&#8221; de la vida por parte del hombre, que registra la historia, y contiene un gran potencial como referente colectivo para forjar desde esta parte del mundo el imaginario de una sociedad alternativa que promueva el respeto y cultivo de la vida. (Cfr. nuestros Amautas J. C. Mariátegui, J. M. Arguedas, Alberto Flores Galindo, etc.)</p>
	<p>[7] Si el socialismo es una apuesta por la vida, debe promover su diversificación. Así es como opera la vida. Debemos desechar, por tanto, la idea de que en el socialismo se trata de &#8220;igualar&#8221; a la gente. ¿No es mejor aspirar a encontrar en el prójimo a la vez un semejante -que no es lo mismo que &#8220;igual&#8221;- y alguien cuya absoluta diferencia reconocemos, promovemos y respetamos? Que ello requiera reglas de juego comunes y una institucionalidad igualitaria, pertenece a otro ámbito de discusión: el de la formalidad. Nos referimos aquí a los sujetos. Si de &#8220;igualarnos&#8221; como sujetos se tratara, el capitalismo resultaría ser el sistema más eficaz, pues el neoliberalismo ha avanzado terriblemente en uniformizar a los seres humanos -ahogando toda identidad alternativa-, en el único terreno en que cabe hacerlo: el de las formas vacías. Un Shoping Center -aquel templo del neoliberalismo- es igual, como iguales son sus devotos, en Manhattan, Yakarta, Tokio, Kinshasa, o Miraflores. Debemos pues insistir en que de lo que se trata no es de procesar nuestras diferencias en busca de una identidad, sino de desarrollar creativamente nuestras diferencias en un marco de tolerancia y respeto mutuo, y eso vale tanto para nosotros como para el mundo que aspiramos construir.</p>
	<p>[8] En tales condiciones el trabajo muerto, coagulado -bajo la forma de capital-, crece a expensas del trabajo vivo -de los trabajadores- incrementando de contínuo su dominación. Los hombres son dominados por sus creaciones -el capital, el Estado, etc-.</p>
	<p>[9] Este es uno de esos curiosos momentos de la historia que debieran recordar la calma que precede al temporal. Como en la inmejorable metáfora de Marx, el &#8220;viejo topo de la historia&#8221; se oculta ante nuestra vista, discurre por cauces subterráneos -ajenos al bullicio de mercado de los que hoy acaparan la atención- y puede emerger repentinamente trastocando la superficie de los hechos.</p>
	<p>[10] Cuestión previa que alguna vez deberá ser inutil señalar: El socialismo -como el liberalismo, el cristianismo o cualquier otra gran corriente civilizatoria- no es homogéneo&#8230; felizmente! sería terriblemente pobre si así fuera. Aunque así lo quisieron aquellos que, empezaron identificando socialismo con marxismo, dejando de lado y condenando todo lo demás -anarquismo, mutualismo, populismo, etc-; luego redujeron el marxismo a marxismo-leninismo, desechando la riqueza mayor de la tradición marxista -socialdemocracia, espartaquismo, consejismo, trotskismo, eurocomunismo, etc-; después instituyeron el culto al marxismo-leninismo-maoismo(sic) y sucesivas &#8220;ortodoxias&#8221;, cada cual más delirante. El colapso de la izquierda en el Perú tuvo mucho que ver con aquel sectarismo fanático que no debe reproducirse más. Lo único que no podemos tolerar entre nosotros es la intolerancia. El socialismo contiene una rica y heterogénea tradición de pensamiento y acción que nos corresponde reconocer, rescatar y asimilar.</p>
	<p>[11] Desde esta manera de concebir el ejercicio alternativo del poder, nos corresponde organizarnos con vistas a:</p>
	<p>  -Romper el sentimiento de impotencia, materializando el poder solidario a pequeña escala y propiciando su multiplicación. Aquello supone ser concientes de cada logro y dificultad (valorar nuestro poder).</p>
	<p>  -Reconocernos en todo momento como parte de una vasta corriente contracultural a escala planetaria, de gran potencial y envergadura.</p>
	<p>  -Impulsar corrientes de opinión crítica a todo nivel. Ser socialista supone reivindicar el derecho al acceso a las fuentes de la información y a intervenir en su manejo. La importancia estratégica de ese reclamo es evidente en un mundo en el que la clave del poder se desplaza en esa dirección.</p>
	<p>  -Ejercer presión constante sobre el Estado y el mercado.</p>
	<p>  -Actuar desde diferentes ámbitos, aceptando y promoviendo las diferencias que fortalecen el poder solidario.</p>
	<p>  -Construir múltiples referentes (experiencias exitosas), destacando el potencial creativo de la solidaridad, y el valor de la confianza.</p>
	<p>  -Crear redes de comunicación y apoyo solidario (grupos de apoyo técnico) para socializar saberes (ciencias, técnicas) y experiencias alternativas, dialogar de continuo y resistir en conjunto.</p>
	<p>  -Desarrollar redes de &#8220;economía&#8221; solidaria -de producción, distribución y consumo- alternativa.</p>
	<p>  -Desarrollar redes de autogestión y autogobierno, &#8220;achicando&#8221; el espacio de lo estatal.</p>
	<p>  -Reflexionar de continuo sobre cada logro y dificultad.</p>
	<p>  En suma, se trata de recuperar el protagonismo y la decisión sobre nuestro destino, hoy en manos de una minoría.  </p>
	<p>[12] Con ello recogemos toda la tradición libertaria y contracultural que combate al capitalismo por su esencia alienante, y señalamos a la economía como su expresión sistémica fundamental, pues ella se presenta como algo que está fuera de discusión, como si sus &#8220;leyes&#8221; -que gobiernan el destino de los hombres- fueran impersonales, &#8220;naturales&#8221; y de necesario cumplimiento, y toda oposición a ellas fuera insensata. Decimos que no es así y que los hombres pueden y deben recobrar un rol activo en la determinación de sus propias vidas.</p>
	<p>[13] Reivindicamos la libertad -quitándole esa bandera al falaz discurso neoliberal- y la autodeterminación, asumiendo que la liberación de los indivíduos y los pueblos sólo podrá ser obra de ellos mismos, y rechazando de paso todo rezago de la idea del &#8220;Partido Guia&#8221;, así como la idea mecanicista de que el cambio de las mentalidades se hará &#8220;a largo plazo&#8221;, después del cambio de la &#8220;base material&#8221; de la sociedad. La idea de la autodeterminación tiene además otra virtud: nos permite recobrar el sentido de responsabilidad frente a nuestro destino individual y colectivo, y es por tanto un valor estratégico a cultivar.</p>
	<p>[14] En cuanto al rol de la racionalidad instrumental como mecanismo de alienación y dominación, habría que empezar por desmitificar la ciencia y la tecnología, cuya sola mención parece bastar para que cualquier cosa pase por legítima, inevitable y fuera de toda discusión o elección. No hablamos del cientificismo, que como caricatura de la ciencia tiene todos sus defectos y ninguna de sus virtudes. Nos referimos a la ciencia misma, a la que no conviene fetichizar, como ocurría con el marxismo-leninismo, que presumía de su &#8220;cientificidad&#8221;. Frecuentemente hablamos de ciencia o cultura en singular, como si tal cosa existiera; quien así se expresa está por lo general pensando en &#8220;la&#8221; ciencia o en &#8220;la&#8221; cultura occidental y moderna, cuya verdadera naturaleza debemos examinar críticamente -sólo así podremos hacer uso cabal de ella o coadyuvar a su trasmutación en sentido lúdico-, pues siendo un elemento clave de esta civilización, lo menos que podemos hacer es preguntarnos si no conlleva también un proyecto de dominación tendiente a expropiar la riqueza cognoscitiva de los hombres reales, negándoles el derecho político a elegir entre diversos tipos de conocimiento. Reivindicar ese derecho es hoy más que nunca, y sobre todo para pueblos de culturas alternativas aplastadas como el nuestro, una cuestión fundamental. No es el momento de fundamentar que hay detrás de esto, sólo tomemos un ejemplo: nuestros padres sabían hacer sus casas, curarse, criar y educar a sus hijos, divertirse, etc, ellos mismos - eso es pues la autonomía!-, preguntémonos ¿cuantos de entre nosotros sabemos hacer hoy algo de eso? Hemos caído bajo el imperio del &#8220;especialista&#8221; para curarnos, criar y educar nuestros hijos, o aún para divertirnos,&#8230; en tal sentido ¿somos más autónomos o se ha profundizado nuestra dependencia? ¿y la dominación no exige acaso volvernos seres dependientes? ¿y qué papel han tenido la ciencia y la técnica en todo esto? ¿Es sensato esperar que la ciencia y la técnica que estan en la base de los problemas que afronta la humanidad hoy en día -crisis ecológica, deshumanización, uniformización, pérdida del sentido de la vida, etc- vayan a resolver los problemas que ellas mismas han contribuido a crear? Como señalamos al principio, el asunto va más allá; nos remite a la política, terreno en que se gestan los objetivos fundamentales de la vida colectiva; y conviene no perder de vista que en los actuales marcos políticos -y éticos- la razón y sus mayores productos no están libres de ser pervertidos y vueltos contra su creador: el ser humano. </p>
	<p>*<br />
2) COLECTIVO AMAUTA: Formado en 1997, fue estimulado por la movida estudiantil de mayo y junio de ese año. No es un movimiento que reivindica sólo cuestiones generacionales: «lo que queremos es desarrollar un nuevo discurso de izquierda, porque nos definimos como socialistas». Rescatan a Marx, Lenin, Gramsci, Mariátegui, Marcuse, Proudhon, Bakunin. No tienen jefes. Proponen «el poder desde abajo, fomentar la democracia radical, el autogobierno, la autogestión en la universidad». Aceptan lo lúdico como un aspecto de la política, para ellos la política no está exenta de alegría.<br />
(see - <a href='http://www.desco.org.pe/publicaciones/QH/QH/qh122mp.htm' rel='nofollow'>http://www.desco.org.pe/publicaciones/QH/QH/qh122mp.htm</a>)</p>
	<p>**</p>
	<p><a href='http://72.14.207.104/search?q=cache:oROdHmV7LK4J:infokiosques.net/IMG/rtf/contraelpoder.rtf+%22Malgre+Tout%22+contrapoder&amp;hl=en' rel='nofollow'>http://72.14.207.104/search?q=cache:oROdHmV7LK4J:infokiosques.net/IMG/rtf/contraelpoder.rtf+%22Malgre+Tout%22+contrapoder&amp;hl=en</a></p>
	<p>**</p>
	<p><a href='http://www.nodo50.org/lucha-autonoma/' rel='nofollow'>http://www.nodo50.org/lucha-autonoma/</a></p>
	<p>omunicado</p>
	<p>DISOLUCIÓN DE LUCHA AUTÓNOMA<br />
-Se da por finalizada en su última etapa desarrollada tras su refundación-</p>
	<p>Con este comunicado queremos dar a conocer a todos los grupos, colectivos, asociaciones y personas que de alguna u otra manera han tenido contacto o constancia de la coordinadora Lucha Autónoma, que tras decisión plenaria se ha acordado disolver la misma.</p>
	<p>    Tras casi dos años de funcionamiento y pese a haber una voluntad común de crear espacios de encuentro, coordinación y acción, L.A no ha conseguido satisfacer todas las expectativas que se habían creado en un principio. Entendiendo que no buscamos espacios autorreferenciales sino que respondan a las necesidades que van surgiendo de nuestras actividades, hemos estimado oportuno dar por acabada la función que desarrollaba L.A.</p>
	<p>    Esto no significa que el trabajo llevado a cabo estos dos últimos años se haya echado a perder, puesto que tanto colectivos como personas que integrábamos esta estructura continuamos con los trabajos locales que llevábamos haciendo, y mantenemos la intención de buscar y experimentar nuevas formas de coordinación que satisfagan nuestras necesidades.</p>
	<p>COORDINADORA LUCHA AUTÓNOMA</p>
	<p>Tenenemos la intención de hacer público en breve plazo un documento algo más pormenorizado, explicando las razones y diferencias internas que nos han llevado a tomar esta decisión. Así como informaremos de nuevos proyectos que ronden nuestras cabecitas.</p>
	<p>SALUD Y AUTONOMÍA</p>
	<p>**<br />
<a href='http://www.lahaine.org/pensamiento/lucha_madrid.htm' rel='nofollow'>http://www.lahaine.org/pensamiento/lucha_madrid.htm</a></p>
	<p>Lucha Autónoma, 11 años de experiencia política en Madrid</p>
	<p>A finales de marzo, la Coordinadora de colectivos Lucha Autónoma (LA) anunciaba su disolución. Con ello finaliza una experiencia política que ha durado 11 años. Así que la cosa merece una mínima valoración. Por los años de coordinación en un ambiente en el que las organizaciones son muy inestables y poco duraderas; por la cantidad de luchas y proyectos que ha impulsado; porque por LA han pasado multitud de activistas/militantes que siguen dinamizando lo social; porque ha sido un referente muy importante sobre todo en los ambientes autónomos/alternativos de Madrid.</p>
	<p>Dicha organización pasó por dos épocas bien diferentes. La primera nació en 1990 fruto de la coordinación de diversos colectivos de barrio (Puente de Vallekas; Quintana; Paseo de Extremadura) y del boletín Molotov. Hasta su primera disolución, en 1999, pasaron por su seno una multitud de grupos de barrio, de ciudades del extrarradio madrileño, y de colectivos especificos (colectivo antifascista, taller de cultura obrera Rif Raf). También dio a luz a nuevos grupos: de <a href="mailto:universitari@s">universitari@s</a>, de enseñanzas medias, de insumisos.</p>
	<p>Además de la actividad propia que cada grupo desarrollaba en su territorio, <a href="mailto:l@s">l@s</a> componentes de LA participaron muy activamente en multitud de movilizaciones. Contra la guerra del Golfo, contra la ley Corcuera, contra la subida de los transportes públicos, en apoyo a la huelga de hambre de los presos del PCE(r)-Grapo y a la huelga de la EMT. Participación relativamente destacada en las diferentes huelgas generales convocadas por los grandes sindicatos, apoyo a las luchas de <a href="mailto:l@s">l@s</a> <a href="mailto:trabajador@s">trabajador@s</a> de Duro Felguera y Naval Gijón, apoyo a la huelga del Metro de Madrid. Enorme implicación en la lucha contra el ejército y por la insumisión (con su ristra de juicios), a favor de la okupación (casi todos los colectivos que componían LA han gestionado centros sociales), contra los desalojos, contra el fascismo y las agresiones nazis, contra el intento del ayuntamiento de eliminar los puestos políticos de Tirso de Molina, contra las cárceles, contra las diferentes reformas laborales, contra el paro y la marginación (p. ej., participando, en la Marcha contra el Paro y la Pobreza, en junio del 93, de Madrid a Valencia), contra el racismo, contra el 50 aniversario del FMI-BM y su cumbre en Madrid, contra las celebraciones del 92, contra las diferentes reformas de la Universidad y de las enseñanzas medias y la participación en la primera edición de la semana de Lucha Social en Madrid.</p>
	<p>Además de acudir a un sinfín de manifestaciones, organizar conciertos, publicar carteles, pegatinas y panfletos, Lucha Autónoma editó los primeros números de la revista ContraPoder, apoyó durante mucho tiempo el Molotov y organizó 2 viajes (a Berlin y a Italia) para conocer sus realidades políticas y experiencias de lucha diferentes. Colaboró con numerosos colectivos juveniles, asociaciones (de vecinos, de mujeres, etc.) y sindicatos (sobretodo con la Confederación Sindical Solidaridad Obrera).</p>
	<p>Lucha Autónoma fue objeto de varias campañas policiaco-mediáticas (como una de las partes visibles del movimiento alternativo-autónomo) en las que se la acusó de ser la sucursal de Jarrai, de fomentar la violencia y de abanderar al sector &#8220;okupa malo&#8221; frente a <a href="mailto:l@s">l@s</a> <a href="mailto:supuest@s">supuest@s</a> &#8220;okupas bueno&#8221;. Lo que no impidió que dicha coordinadora siguiera trabajando.</p>
	<p>En 1998, tras unas tensiones internas fruto de diferentes planteamientos sobre las formas de intervención política, se produjo un parón en esta frenética actividad, abriéndose un proceso de discusión y de autocritica. Esto llevó a los colectivos a replantearse las formas de coordinación y decidir la disolución de LA tal como se conocía. Abrieron, invitando a todas las &#8220;familias&#8221; del panorama alternativo madrileño, un proceso constituyente, en el que se puso sobre la mesa la necesidad de una coordinación entre <a href="mailto:tod@s.">tod@s.</a> Este proceso, que duró cerca de 1 año, y en el que participaron multitud de gentes (con reuniones de más de 100 personas), tuvo como resultado que las diferentes &#8220;familias&#8221; del mundillo alternativo se juntaran a hablar, poniendo sus diferencias sobre la mesa. Esto sacó las tensiones de los bares y permitió aclarar las diferencias políticas, suavizando y reduciendo muchas fricciones.</p>
	<p>Por otra parte, algunos grupos que participaron en dicho proceso decidieron constituir una nueva coordinación, sobre unas bases (teóricas y organizativas) totalmente nuevas, pero a la que decidieron seguir llamando Lucha Autónoma. Esta se refundó con alguno de los antiguos colectivos, otros nuevos y numerosas indidualidades.</p>
	<p>Durante su año y pico de existencia, esta segunda coordinadora participó muy activamente en la lucha antifascista y antirracista, contra la precariedad sobretodo a través de la plataforma <a href="mailto:Precari@s">Precari@s</a> en Acción, en los 7 días de Lucha Social, en defensa de las libertades públicas y por la dimisión del delegado de gobierno.</p>
	<p>A finales de marzo, en una asamblea plenaria, como explicaron en un brevisimo comunicado, valoraron que la coordinadora &#8220;no ha conseguido satisfacer todas las expectativas que se habían creado en un principio. Entendiendo que no buscamos espacios autoreferenciales sino que responda a las necesidades que van surgiendo de nuestras actividades, hemos estimado oportuno dar por acabado la función que desarrollaba Lucha Autónoma.&#8221; Afirman que esta disolución no implica que se pierda &#8220;la intención de buscar y experimentar nuevas formas de coordinación&#8221;. Pero mejor que nos lo expliquen <a href="mailto:ell@s">ell@s</a> directamente. A continuación, varias entrevistas para hacernos una mínima visión del asunto.</p>
	<p>Luis Carlos, del Kolectivo Malasaña:</p>
	<p>Pregunta: ¿Desde tu punto de vista, cuales son las causas de la disolución de LA?</p>
	<p>Respuesta: Sobre todo en los ultimos meses, se ha agudizado mucho el conflicto social. La represión se siente cada vez con más fuerza en los movimientos sociales. Para mi está siendo vital el tema de &#8220;democratas o violentos&#8221;. Se está logrando criminalizar toda lucha que se salga del control del gobierno, acusándola de terrorista. Y a pesar de que hay mucha gente en la calle denunciando la globalización o la ley de extrangería, no acaba de haber un consenso a la hora de llevar a cabo una práctica política que proponga un cambio radical de las cosas. Dentro de LA ha pasado lo mismo. El miedo a la represión provocó muchas diferencias a la hora de plantear un accionar político, lo que nos llevó al estancamiento.</p>
	<p>P: ¿Qué te ha aportado LA?</p>
	<p>R: Me ha formado políticamente. Me ha aportado la convicción de que la unica manera de construir un poder paralelo con garantias de que sea estable y sin que se corrompa, es fomentar las formas organizativas autónomas de los sectores oprimidos de la sociedad. Esta ideología, por ser la más democrática, es la que más teme el gobierno. Por eso nos están atacando con tanta fuerza.</p>
	<p>P: ¿Qué valoracion tienes de esta experiencia?</p>
	<p>R: Yo no he formado parte de LA desde sus comienzos, pero se que hace algunos años llego a ser un referente para buena parte de la juventud izquierdista madrileña. En mi opinion eso es algo muy importante que en ultimo tiempo se perdio.</p>
	<p>Ser un referente es fundamental para poder reorganizar a la sociedad, y es algo que la izquierda social actual no entiende. Eso hace que nos volvamos excesivamente idealistas y nos derrumbemos en cuanto nos meten a un compañero en la carcel. Y la represion es algo a lo que nos tenemos que adaptar. Y eso muchas veces y desgraciadamente nos obliga a centralizar algunas de las decisiones mas urgentes.</p>
	<p>Y es que hoy en dia debemos darnos cuenta de que, para ser un referente y para poder salir adelante, la única manera de organizarnos y estructurarnos es en base al aumento de la represión. Y eso no permite que la democracia interna sea siempre tal y como nos gustaría. El tema de hacer frente a la represión es algo que en mi opinión LA no supo encarar, y eso ayudo a provocar la desestructuración de la coordinadora.</p>
	<p>Nacho, del colectivo Vallekas zona Roja:</p>
	<p>P: ¿Desde tu punto de vista, cual han sido las causas de la disolucion de LA?</p>
	<p>R: Yo pienso que el problema hay que situarlo en el momento en que se refunda la coordinadora, sobre que criterios se hace. A lo largo del proceso se van conformando posiciones, no en cuanto a los criterios de accion politica, sino en torno a una especie de angustia sobre si se logra, o no, refundar una coordinadora. Tenemos que tener en cuenta que en nuestro entorno politico, el que las cosas se alarguen demasiado no supone que salgan delante de una manera mas reflexionada, sino simplemente que se disuelvan en la nada. Eso explica en parte esa angustia.</p>
	<p>El hecho es que al final se refunda la coordinadora, no en base a como se entiende la accion politica, sino en base a solo a uno de los puntos de cómo se entiende la accion politica , el de que es necesaria que haya una estructura que coordine. El resto de cuestiones se dejan de lado. Eso deriva, que con el tiempo, en el seno de la coordinadora aparecen diferentes corrientes, una que se caracterizaria basicamente, por tratar de ir construyendo formas de intervencion basadas en el contacto con lo social, en el ir dejando de lado identidades mas propias de lo que llamaremos area de la autonomia, para ir entrando en contacto con sectores mas amplios, para formar parte de conflictos reales en base a necesidades reales. Y otro que se basa en el reforzamiento de la identidad por si misma y poquito mas: la construccion de una suerte de vanguardia con un discurso politico basado en 4 consignas cogidas y en una especie de verdorea basada en supuestos lugares comunes que despues no son tan comunes, que en realidad conducia a la aparicion de un grupusculo mas, que aunque no se llamase partido, tiene efectos parecidos a lo que eran otras experiencias de la extremaizquierda de caracter autoriataro de hace años. Entonces, la incapacidad para entenderse esas 2 formas de la accion politica conducen a la disolucion de LA, entre otras cosas, porque no se habla, no hay un debate franco y abierto entre las posturas, sino que de alguna manera, ante la falta de argumentacion para contrarestar la necesidad bien razonada de una accion politica novedosa que rompieracon los signos de identidad tradicionales, pues no se oponen argumentos, sino que se oponen una serie de tacticas de camarilla y de juegos de poder bastante poco claros.</p>
	<p>P: ¿Qué te ha aportado LA?</p>
	<p>R: Pues lo mismo que ha mucha gente de colectivos de barrio, que de alguna manera trataban de intervenir partiendo de experiencias centradas en la local, y que buscaban establecer algo que lo transcendiera de una manera mas o menos clara. En ese sentido, LA era el vinculo que estableciamos una serie de colectivos de barrio o centrados en otros territorios, para intervenir en espacios politicos mas amplios. Por otro lado si que ha habido momentos en los que desde LA se han manejado discursos, que si no eran excesivamente complejos o elaborados, si que proponian cosas que se salian de lo que habia sido el discurso del area de la autonomia que surge a finales de los 80. Y en parte yo creo que tambien ha sido una especie de escuela de formacion para algunos. Ha aportado bastantes cosas, a parte de cierto dinamismo, y a habido momentos en que era una de las (no la unica, por supuesto) pocas expresiones organizadas que reivindicaba como central el tema de la movilizacion social y de que la gente joven (y digo la gente joven porque era de carácter juvenil sobretodo) debia salir a la calle, a protestar.</p>
	<p>P: ¿Que valoracion tienes de esta experiencia?</p>
	<p>R: Depende de los momentos. Ha habido etapas en las que la valoracion es muy positiva, sobretodo en esos momentos en que se desde LA se empiezan a mandar mensajes novedosos: la importancia de trabajar en lo local, en los barrios, en base a problemas concretos. Es una experiencia positiva en el sentido de trabajar en muchas cosas y desde diferentes puntos de vista, tratando de hacer cosas en conjunto, de transcender nuestra realidad mas cercana. A parte de lo que ha podido aportar el que hubiera un espacio publico y reconocible en el que se defendian concepciones diferentes a la izquierda radical de carácter autoritario o la tradicion libertaria mas ortodoxo. En parte, y durante un tiempo, ha demostrado que es posible que gente joven, se autoorganice y cree realidades que vayan algo mas alla de una cuadrilla de amigos, mas o menos politizados y mas o menos activos. Valoro como negativo la reproduccion, en el seno de una cosa que nacia, se suponia entre otras razones, para combatir ciertas concepciones de la politica y que al final, de alguna manera si que las han reproducido.</p>
	<p>Ramon Sanchez Duran, de Ecologistas en Accion :</p>
	<p>P: ¿Qué ha supuesto o aportado LA?</p>
	<p>R: Yo creo que LA surge ligada al movimiento de la okupacion, a partir de Minuesa, y que cumple un papel muy importante en esos momentos en Madrid, en una etapa en la que habia un repliege de los movimientos sociales considerable, como consecuencia de la situacion despues de la perdida del referendum de la Otan y en ese proceso se produce un repliege de los diversos movimietos hacia lo local y lo sectorial. Y ademas decae de una forma importante la movilizacion social. La aportacion de LA en ese proceso es la aparicion de nuevas dinamicas de movilizacion y de antagonismo, muy ligadas al tema de la okupacion y de la lucha antifascista, conectadas con otras dinamicas, como pueden ser distribuidoras alternativas, etc. Entonces se inicia una concrecion de lo que es el area de la autonomia en Madrid en esta segunda mitad de los 80, que curiosamente mantiene pocos vinculos con lo que pudo ser la autonomia en Madrid que tuvo una pequeña dimension en los 70.</p>
	<p>Supuso tambien una conexión con otros movimientos, con otros colectivos. Una campaña que creo que tuvo una cierta importancia, que fue la &#8220;desenmascaremos el 92&#8243;, que habriria posteriormente dinamicas como la contestacion a la reunion del FMI y BM en el 94, a la cumbre europea del 95 (y a partir de ahí surgiria el movimiento contra globalizacion economica y la Europa de Maastrich) y cumplia ahí un aspesto de conexión. Y quizas haya diferencias entre lo que haya podido ser la autonomia madrileña que representa LA en ese momento que tiene un carácter mas estructurado u organizado que en otros procesos, como en Barcelona. Y luego tambien que las relaciones internacionales que mantenia LA, cuando surge, la vista la tenia puesta mas en lo que podia ser el movimiento autonomo aleman y quizas la autonomia de los 70 tenia vinculos mas estrechos con lo que podia estar succediendo en Italia.</p>
	<p>P: ¿Qué valoracion tienes de esa experiencia?</p>
	<p>R: Bueno yo creo que la valoracion global es positiva. Ultimamente estaban apareciendo dinamicas nuevas, desde la irrupcion, en el mundo de la okupacion y del area de la autonomia, de otros sectores que aparecen mas tarde, como podrian ser lo que se aglutina en torno al C.S Laboratorio, pero tambien la Escalera Caracola o mas recientemente la peña del Bajo el Asfalto esta la Huerta, y luego tambien nuevas dinamicas de lucha como podrian ser 7 Dias de Lucha Social / Rompamos el silencio o Precarios en Accion y mas recientemente los distintos MRG y en concreto el MRG de Madrid; y otras luchas como la que se ha llevado entorno a la inmigracion. Esto ha ido ocasionando que este area de la autonomia que representaba LA, que estaba mas estructurada ha sido influenciada por dinamicas nuevas que han marcado su desarrollo. Eso ya se vio en la propia estructura de LA con el proceso de replanteamiento o proceso constituyente y a partir de ahí, esas cosas se acceleran. Tambien inciden en esas dinamicas por un lado, el tema del creciente funcionamiento en red de los distintos colectivos y que las nuevas luchas que aparecen y el tema que imponen los procesos de globalizacion economica, imponen otros contenidos. Es preciso hacer una nueva reflexion sobre el papel del estado en el capitalismo global, el papel de las instituciones internacionales (FMI, BM, OMC, la Union Europea..) y las nuevas dinamicas del capitalismo transnacional (las empresas transnacinales, el capital financiero especulativo..) y que hace falta esa nueva reflexion de cómo incide, y cómo nos situamos ante ellas. Lo que ha ocurrido con esta coordinadora, yo creo que esta muy relacionado con estos procesos.</p>
	<p>Periódico Molotov</p>
	<p>**</p>
	<p><a href='http://www.nodo50.org/autonomia/' rel='nofollow'>http://www.nodo50.org/autonomia/</a></p>
	<p> Este libro intenta describir la intensa actividad social, cultural y política desarrollada por el movimiento autónomo en Madrid, impulsado a mediados de los 80 por núcleos de activistas universitarios y de okupaciones. Tras un breve repaso a las distintas corrientes revolucionarias que lograron sobrevivir a la transición y a las diferentes luchas en auge en ese momento (estudiantil, sindical, vecinal, feminista, anti-OTAN, solidaridad, radios libres), se analizan las primeras okupaciones madrileñas y colectivos vinculados a ellas, desde sus bases teóricas y sus prácticas.</p>
	<p>En la década de los 90 el incipiente movimiento se consolida al crearse la primera organización con voluntad de extender la “autoorganización y la autonomía”, uniendo militancias comunistas y anarquistas, “contra el capital y el Estado”. Se trata de la coordinadora de colectivos Lucha Autónoma. Se multiplican los colectivos a la vez que se diversifican las luchas en las que participan: Desenmascaremos el 92, la guerra contra Iraq, el frente cultural, la participación en luchas obreras, la lucha contra la precariedad. Cobran especial fuerza la insumisión, el antifascismo y la okupación.</p>
	<p>Las reivindicaciones políticas se levantan sobre una base de trabajo local de decenas de colectivos, en su mayoría de barrio. Como analizarlos todos requeriría varios libros, son sólo tres los colectivos estudiados en profundidad en este libro: Vallekas Zona Roja, Centro Social La Casika (Móstoles) y el Kolectivo Antifascista de Prosperidad.</p>
	<p>A mediados de esta década, el movimiento autónomo alcanza su máxima capacidad de movilización, intervención y organización, pero entra en una crisis de la que no logrará salir. Las fuertes diferencias internas, la criminalización, la falta de estrategia a pesar de los intensos debates, los cambios en las luchas en las que se participa, la debilidad de las alianzas, el carácter estrictamente juvenil, son factores que contribuyen a esta crisis.</p>
	<p>En 1999, para salir de la crisis, Lucha Autónoma pone en marcha un proceso de refundación, en el que intenta construir un espacio organizado unitario en el que pudieran expresarse todas las tendencias. Este proceso, en el que participan un centenar de militantes de colectivos y centros sociales okupados, se analiza detenidamente desde sus documentos, mostrando las distintas corrientes, sus potencialidades y sus limitaciones.</p>
	<p>Este libro contiene 61 textos y decenas de entrevistas que ayudan a entender la evolución de las distintas tendencias provenientes de la autonomía desde la crisis de finales de los 90 hasta hoy. Comparar lo que se decía entonces y lo que se dice ahora es imprescindible para analizar la situación de los movimientos sociales aquí y ahora.<br />
Y para entender los viajes en grupo desde el radicalismo hasta lugares políticos tan lejanos como los espacios semi-institucionales, el lazo azul, el postmaterialismo y el postmodernismo, dejando por el camino las ideas y las prácticas más radicales.</p>
	<p>Las ideas de autonomía, autoorganización, horizontalidad, anticapitalismo, unión de comunistas y anarquistas, acción directa, desconfianza ilimitada en las instituciones, trabajo de base en barrios unido a reivindicaciones políticas radicales, la crítica al partido como forma de organización, la militancia como síntesis de esfuerzo y placer… lograron hacer que pareciera posible construir una alternativa juvenil contra el capital y el Estado al margen de los partidos. Hoy, en Madrid, la tarea sigue pendiente. Y no faltan quienes están dispuestos a intentarlo de nuevo, como muestran las movilizaciones antifascistas y los nuevos centros sociales okupados en 2005. Es necesario no olvidar intentos anteriores, con sus errores y sus aciertos.</p>
	<p>El libro puedes encontrarlo en la librería del CAES de lunes a viernes de 10 a 14h y de 17 a 20h.<br />
C/ Atocha 91 2º. Madrid. Telf.: 91 429 11 19.<br />
caes (at) nodo50.org<br />
<a href='http://www.nodo50.org/caes' rel='nofollow'>http://www.nodo50.org/caes</a></p>
	<p>Índice y extractos del libro<br />
Mira també:<br />
<a href='http://www.nodo50.org/caes/articulo.php?p=387&amp;more=1&amp;c=1' rel='nofollow'>http://www.nodo50.org/caes/articulo.php?p=387&amp;more=1&amp;c=1</a></p>
	<p>**</p>
	<p><a href='http://groups.msn.com/170697/autonomia1.msnw?action=get_message&amp;mview=0&amp;ID_Message=4783&amp;LastModified=4675507913893935652' rel='nofollow'>http://groups.msn.com/170697/autonomia1.msnw?action=get_message&amp;mview=0&amp;ID_Message=4783&amp;LastModified=4675507913893935652</a></p>
	<p>¿Qué es la autonomía?<br />
por Lucha Autónoma (Madrid)</p>
	<p>    Al intentar definir qué es la autonomía nos vemos pronto atrapados sin saber qué fronteras marcar, qué límites, qué prácticas señalar. Pregunta: ¿Qué es la autonomía? Difícil contestar. ¿La autonomía es una idea? ¿la autonomía es una practica? ¿la autonomía es un tipo de organización? ¿la autonomía es algo difuso? La autonomía somos <a href="mailto:tod@s.">tod@s.</a> </p>
	<p>Definir la autonomía se escapa a nuestras posibilidades porque la autonomía tiene la fuerza de aquello que no logra ser nunca del todo, de lo que siempre se mueve y jamás termina (proceso continuo), jamás diremos &#8220;hasta aquí&#8221;. La autonomía es algo indefinible y sin embargo existe y la vivimos, la olemos, la encarcelan, la reprimen De lo que se trata entonces es de señalar algunos puntos a partir de los cuales podamos identificar en que consiste la autonomía. Pero estos puntos no agotan el ser de la autonomía, no logran fijarla, establecer
</p>
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